dreamingyoureyes
Poeta recién llegado
Capítulo1. El comienzo de un amor.
El amor recorre en nuestras venas como un río que desemboca en nuestro corazón y sentimos esa fuerza de atracción. Zythian tenía un nombre raro pero para raro ya era el amor y se conformaba con esa afirmación. Shelda también tenía un nombre no conocido pero el amor era conocido por pocos y con ese pensamiento se conformaba.
Los dos se conocieron en una fiesta, una fiesta fantástica donde solo se oía música y se veía como la gente bailaba y compartían la alegría que era vivir. Zythian estaba en la pista de baile, la verdad es que no era muy ligon, pero porque él no quería, la chica más guapa podría resultarle la más fea y a la más fea le sacaba su rasgo encantador, sabía que algún día encontraría la chica para él y no dudaba nunca de la esperanza que tenía, para él cada noche era un sueño donde no podía dormirse, la chica que buscaba estaría en algún lugar escondida y debería tener los ojos bien abiertos para poder identificarla.
Shelda estaba plantada de pie viendo como los demás bailaban, no sabía realmente porque estaba allí viendo como se lo pasaba de bien la gente, normalmente iba a todos sitios con sus amigas, pero esa noche se sentía diferente y pensaba que tenía que cambiar, una fuerza especial le decía que esa noche debía estar ahí de pie, sabía lo que estaba esperando un chico seguro de si mismo, apuesto que le guiara en su vida y sentirse protegida.
Zythian en la pista de baile veía que todas las chicas estaban cogidas y bailadas por otros chicos, era dificil ver alguna chica porque había bastante gente hasta que la gente le hizo un pasillo y observó empezando por los zapatos, del vestido a la mejilla los ojos y el pelo de una chica. Shelda vio como la cortina de gente que le impedía ver mas allà de la fiesta le mostró un chico iluminado por las luces del ambiente, era él estaba segura, primero le miró sin apartarle la mirada y sin pestañear cuando vio que se le iba a acercar le apartó un poco la mirada queriendo decir sacame a bailar y eso fue lo que precisamente hizo:
-Perdona te gustaría bailar conmigo?-dijo Zythian
Zythian le ofrecía su mano, Shelda se fijó como brillaban los ojos de Zythian, no podía negarse y le dio la mano. Al darse la mano sintieron la primera conexión de sus cuerpos un leve escalofrío les entró a los dos, pero no dijeron nada.
Shelda acompañada de Zythian se pusieron en el centro de baile con la intención de bailar, al parar sus pasos Zythian se giró para estar enfrente de Shelda, pensó que escogió bien la chica de esa noche porque aparte de ser la chica mas guapa que vio en la fiesta sentía con ella algo nuevo. Shelda vio como Zythian le conducía a la pista de baile y cuando paró giró hacia ella y pensó que le vino el chico mas guapo de la fiesta y que no podría haber venido otro de mejor por la manera que se dirigia a ella y los modos que tenía el chico y sentía con el algo especial.
Zythian le cogió primero las dos manos suavemente mirandolas con delicadeza y pensaba que esa noche había encontrado una princesa, le soltó la mano izquierda y la puso en su torso, ella al mismo tiempo hizo lo mismo se sentía libre y guiada por él haciendo lo que el corazón le decía.
-Bailemos.-dijo Zythian.
Para los dos era una fiesta perfecta porque nunca se sintieron tan seguros de haber encontrado realmente lo que buscaban en una noche donde las estrellas emitían la música de la fiesta.
-Te gusta la música?-dijo Zythian.
-Sí-dijo Shelda.
-Aún no me has dicho tu nombre- dijo Zythian.
-Shelda y tu?-dijo Shelda.
-Zhytian, no es un nombre conocido.-dijo Zythian.
-El mio tampoco-dijo Shelda.
-Bailas muy bien-dijo Zythian.
-Gracias, tu también lo haces bien.-dijo Shelda.
-No pararé de bailar hasta que pare la música, el tiempo que me has dado para bailar contigo es el mejor que he tenido.-dijo Zythian.
-Yo tampoco pararé, bailar contigo es como si estubiera volando en el cielo.-dijo Shelda.
-Yo me siento igual.-dijo Zythian.
No pararon de bailar en toda la noche hasta que la fiesta parecía acabar.
-Me lo he pasado muy bien ha sido una noche mágica.-dijo Shelda.
-Ha sido una noche fantástica y todo grácias a ti, te gustaría que mañana nos vieramos?- dijo Zythian.
-Claro, donde quieras no me perdonaría rechazar tu oferta.-dijo Shelda.
-Quedamos en la estatua de la sirena del puerto a las seis de la tarde cuando se esté poniendo el sol-dijo Zythian.
-No faltaré.-dijo Shelda.
Antes de irse Zythian le cogió de las manos y se miraron un momento para no olvidar lo que les pasó aquella noche y al final se despidieron con una sonrisa.
Capítulo.2 La primera cita.
El amor a veces navega por un mar de sueños donde solo ves el horizonte. Aquel día Zythian se levantó de la cama viendo como el sol iba camino a dormir al mar, se acordó que había quedado con aquella chica que conoció en la fiesta, era muy guapa, preciosa, a veces pensaba que en realidad ella le estaría esperando toda la vida. Shelda se despertó había dormido mucho, soñó que tenía que ver el chico de la fiesta, tenía algo especial, fue como un principe que se le apareció sin avisar.
Porque así es el amor cae en el momento menos esperado y espera a que lo cojas con tu corazón.
Zythian no tardó mucho en salir de casa, quería estar antes de que ella llegara a la estatuta de la sirena, llegó al puerto y miró a su alrededor como las olas acariciaban la arena con una simple brisa de viento así es como es el amor simple y acariciandote el fondo de tu corazón. Zythian se sentó en un banco necesitaba la tranquilidad del silencio para pansar en ella. A Shelda le gustaba ser puntual, sus amigas no se creerían lo que le estaba pasando y menos lo que estaba sintiendo, el amor. Zythian oyendo el sonido de las olas del mar vio como aquella chica mágica de aquella noche se le acercaba otra vez y conforme se iba acercando sentía más fuerte su presencia hasta acabar en un espacio de burbuja donde no puede salir el amor. Shelda vio como Zythian le esperaba sentado en el banco, nada más verla se levantó parecía un chico que había salido del mar por arte de mágia, sus pasos parecían lentos quería llegar lo antes posible hacia él porque sabía que su aura le cogería en un ambiente especial y llegaría a un mundo diferente. Al llegar los dos sonrieron se miraron un momento para confirmar con los ojos que se tendrían que dar el primer beso, fue un beso corto con mucho cariño. Decidieron caminar un poco por el paseo, era un paseo de madera que por debajo estaba el mar, andaron diez minutos, la cuestión no era andar era darse el amor que estaban esperando. Hablaron del tiempo, de su pasado Zythian le contó que estaba a punto de comenzar su nuevo trabajo y parecía importante, le gustaba escribir frases que en un momento se le pasaban por la cabeza y le contó que trabajaría para la revista de la ciudad y que sus hobbis sobretodo era hacer deporte. Shelda le contó que hace poco había acabado el instituto y que iría a la universidad a estudiar ciéncias sobretodo ciéncias de jardinería. Al cabo de diez minutos acabaron en el mismo sitio donde habían empezado a caminar, el paseo era corto, los dos se miraron y sonrieron, Zythian pensaba que aquella chica era la elegida para él. Shelda pensaba que aquel chico tendría que ser para ella. Shelda le cogió de la mano y fueron a la baranda del paseo cuando llegaron le soltó la mano y miraron como el sol se escondía detrás del horizonte.
-Ves esa piedra debajo del mar?-dijo Zythian.
-Sí tiene forma de corazón.-dijo Shelda.
-Cuando el sol se pone en línea al mar su luz hace que muestre las piedras que hay abajo.-dijo Zythian.
-Hay muchas, pero la que mas me gusta es esa-dijo Shelda.
-Tiene dos colores blanco y negro.-dijo Zythian.
-No había visto una piedra igual, ojala la pudieramos coger.-dijo Shelda.
Se fueron y vieron la estatua de la sirena.
-Sabes porqué en esta playa no hay faro?-dijo Zythian.
-Porque?-dijo Shelda.
-Porque si te fijas los ojos de la sirena brillan si estas lejos y guía a los barcos.-dijo Zythian.
-Que dices, eso es imposible.-dijo Shelda.
-Cuando tu me miras también veo como tus ojos brillan y me guian el camino que tengo que seguir contigo, es como si fueras mi faro.-dijo Zythian.
Shelda le miró, le entró el sentimiento de estar viviendo un momento de una película romantica pero esta vez ella hacía de protagonista, le abrazó con sus manos por la nuca y le dio un dulce beso en los labios.
-Tus besos saben a sal de mar-dijo Shelda.
-Tal vez porque eres una sirena-dijo Zythian.
-Si fuera una sirena me esperarías cada atardecer sentado en la arena esperando que llegara del mar?-dijo Shelda.
-Claro y sabría cuando vendrías porque tus ojos brillarían como la luz de un faro.-dijo Zythian.
Cogidos de la mano se alejaron del paseo hasta que Shelda vio a sus amigas, se saludaron y se presentaron a Zythian. La primera era Sabrina ella parecía la jefa del grupo porque era la que mas resaltaba, la segunda Samanta y la tercera Selena, las cuatro junto a Shelda formaban el grupo de las cuatro S eran amigas de toda la vida, todas muy guapas pero la que mas resaltaba era Shelda almenos esa opinión tenía Zythian. Shelda presentaba a Zythian con una sonrisa en la cara, presentaba a sus amigas al chico del que estaba enamorada. Sus tres amigas hablaban sin parar haciendo preguntas sin respuesta Es muy mono Shelda Tienes buen gusto Sabes elegir bien, por fin has encontrado alguien. La cita había acabado y las amigas de Shelda le dijeron que se iban a beber en una fiesta en la plaza del parque. Las amigas de Shelda se adelantaron y Shelda aprobechó para despedirse de Zythian.
-Me lo he pasado muy bien, quedaremos mañana verdad?-dijo Shelda.
-Me parece bien, te llamaré mañana, tus amigas te esperan ha sido una tarde inolvidable.-dijo Zythian.
Se sonrieron pero se dejaron las ganas de darse un beso sus amigas estaban mirando y pensaron, si no se lo doy hoy más le daré mañana y Shelda se fue. Zythian miraba como se iban alejando hasta al final perderlas de vista, hasta que aparició su amigo Daian:
-No sabía que eras tan ligón.-dijo Daian.
-Me has visto? Solo estoy con una de ellas, las otras eran amigas.-dijo Zythian.
-Ya claro No sabía que salías con una chica te lo tenías guardado eh-dijo Daian.
-La conocí hace poco.-dijo Zythian.
-Cuando?.-dijo Daian.
-Ayer en una fiesta.-dijo Zythian.
-Quien era de ellas?.-dijo Daian.
-La del pelo suelto con el vestido rojo.-dijo Zythian.
-Mmmm Estaba bien. Ya me presentaras alguna de sus amigas que no tengo pretendienta.-dijo Daian.
-Si quieres -dijo Zythian.
-Mañana empezamos a trabajar, desde el colegio juntos y ahora también trabajando.-Daian.
-No puedo librarme de ti es como si me siguieras a todas partes.-dijo Zythian.
-No lo ago a propósito, bueno me tengo que ir, tengo prisa, mañana nos vemos.-dijo Daian.
-Adiós-dijo Zythian.
Capítulo 3. Esperar para estar contigo.
El amor hace que sientas sensaciones de los sueños, lo mejor es que no te puedes despertar. Al sonar el despertador Zythian se levantó de la cama, tenía que ir a trabajar, una nueva etapa empezaba y más pensando en Shelda, antes de levantarse miró las sabanas blancas de la cama y pensó como sería Shelda durmiendo entre las sabanas blancas y la almoada sientiendo su respiración profunda mientras soñaba. Shelda al oír sonar el despertador a las siete y media para ir a la universidad pensó en Zythian, quería que el tiempo de la universidad se le pasara rápido para por la tarde poder verle otra vez, el chico que esperó siempre y que al fin llegó a ella.
Zythian llegó al edificio donde trabajaba, era una empresa donde publicaban artículos sobre la ciudad, en la puerta le esperaba Daian, quería entrar con él, era un buen hombre, siempre mostraba amistad con Zythian y habían ido a casi todos lados juntos como si fueran hermanos. Al entrar les pidieron la tarjeta y el empresario Johan Edin les condujo a sus salas para situarlos donde trabajarían, las salas de Zythian y Daian estaban juntas una pegada a la otra, Daian estaba contento, Zythian también. Johan les dijo que alomejor pronto les tocaría trabajar en equipo. Daian estaba tan ilusionado como si hubiera encontrado mil euros en el suelo:
El amor recorre en nuestras venas como un río que desemboca en nuestro corazón y sentimos esa fuerza de atracción. Zythian tenía un nombre raro pero para raro ya era el amor y se conformaba con esa afirmación. Shelda también tenía un nombre no conocido pero el amor era conocido por pocos y con ese pensamiento se conformaba.
Los dos se conocieron en una fiesta, una fiesta fantástica donde solo se oía música y se veía como la gente bailaba y compartían la alegría que era vivir. Zythian estaba en la pista de baile, la verdad es que no era muy ligon, pero porque él no quería, la chica más guapa podría resultarle la más fea y a la más fea le sacaba su rasgo encantador, sabía que algún día encontraría la chica para él y no dudaba nunca de la esperanza que tenía, para él cada noche era un sueño donde no podía dormirse, la chica que buscaba estaría en algún lugar escondida y debería tener los ojos bien abiertos para poder identificarla.
Shelda estaba plantada de pie viendo como los demás bailaban, no sabía realmente porque estaba allí viendo como se lo pasaba de bien la gente, normalmente iba a todos sitios con sus amigas, pero esa noche se sentía diferente y pensaba que tenía que cambiar, una fuerza especial le decía que esa noche debía estar ahí de pie, sabía lo que estaba esperando un chico seguro de si mismo, apuesto que le guiara en su vida y sentirse protegida.
Zythian en la pista de baile veía que todas las chicas estaban cogidas y bailadas por otros chicos, era dificil ver alguna chica porque había bastante gente hasta que la gente le hizo un pasillo y observó empezando por los zapatos, del vestido a la mejilla los ojos y el pelo de una chica. Shelda vio como la cortina de gente que le impedía ver mas allà de la fiesta le mostró un chico iluminado por las luces del ambiente, era él estaba segura, primero le miró sin apartarle la mirada y sin pestañear cuando vio que se le iba a acercar le apartó un poco la mirada queriendo decir sacame a bailar y eso fue lo que precisamente hizo:
-Perdona te gustaría bailar conmigo?-dijo Zythian
Zythian le ofrecía su mano, Shelda se fijó como brillaban los ojos de Zythian, no podía negarse y le dio la mano. Al darse la mano sintieron la primera conexión de sus cuerpos un leve escalofrío les entró a los dos, pero no dijeron nada.
Shelda acompañada de Zythian se pusieron en el centro de baile con la intención de bailar, al parar sus pasos Zythian se giró para estar enfrente de Shelda, pensó que escogió bien la chica de esa noche porque aparte de ser la chica mas guapa que vio en la fiesta sentía con ella algo nuevo. Shelda vio como Zythian le conducía a la pista de baile y cuando paró giró hacia ella y pensó que le vino el chico mas guapo de la fiesta y que no podría haber venido otro de mejor por la manera que se dirigia a ella y los modos que tenía el chico y sentía con el algo especial.
Zythian le cogió primero las dos manos suavemente mirandolas con delicadeza y pensaba que esa noche había encontrado una princesa, le soltó la mano izquierda y la puso en su torso, ella al mismo tiempo hizo lo mismo se sentía libre y guiada por él haciendo lo que el corazón le decía.
-Bailemos.-dijo Zythian.
Para los dos era una fiesta perfecta porque nunca se sintieron tan seguros de haber encontrado realmente lo que buscaban en una noche donde las estrellas emitían la música de la fiesta.
-Te gusta la música?-dijo Zythian.
-Sí-dijo Shelda.
-Aún no me has dicho tu nombre- dijo Zythian.
-Shelda y tu?-dijo Shelda.
-Zhytian, no es un nombre conocido.-dijo Zythian.
-El mio tampoco-dijo Shelda.
-Bailas muy bien-dijo Zythian.
-Gracias, tu también lo haces bien.-dijo Shelda.
-No pararé de bailar hasta que pare la música, el tiempo que me has dado para bailar contigo es el mejor que he tenido.-dijo Zythian.
-Yo tampoco pararé, bailar contigo es como si estubiera volando en el cielo.-dijo Shelda.
-Yo me siento igual.-dijo Zythian.
No pararon de bailar en toda la noche hasta que la fiesta parecía acabar.
-Me lo he pasado muy bien ha sido una noche mágica.-dijo Shelda.
-Ha sido una noche fantástica y todo grácias a ti, te gustaría que mañana nos vieramos?- dijo Zythian.
-Claro, donde quieras no me perdonaría rechazar tu oferta.-dijo Shelda.
-Quedamos en la estatua de la sirena del puerto a las seis de la tarde cuando se esté poniendo el sol-dijo Zythian.
-No faltaré.-dijo Shelda.
Antes de irse Zythian le cogió de las manos y se miraron un momento para no olvidar lo que les pasó aquella noche y al final se despidieron con una sonrisa.
Capítulo.2 La primera cita.
El amor a veces navega por un mar de sueños donde solo ves el horizonte. Aquel día Zythian se levantó de la cama viendo como el sol iba camino a dormir al mar, se acordó que había quedado con aquella chica que conoció en la fiesta, era muy guapa, preciosa, a veces pensaba que en realidad ella le estaría esperando toda la vida. Shelda se despertó había dormido mucho, soñó que tenía que ver el chico de la fiesta, tenía algo especial, fue como un principe que se le apareció sin avisar.
Porque así es el amor cae en el momento menos esperado y espera a que lo cojas con tu corazón.
Zythian no tardó mucho en salir de casa, quería estar antes de que ella llegara a la estatuta de la sirena, llegó al puerto y miró a su alrededor como las olas acariciaban la arena con una simple brisa de viento así es como es el amor simple y acariciandote el fondo de tu corazón. Zythian se sentó en un banco necesitaba la tranquilidad del silencio para pansar en ella. A Shelda le gustaba ser puntual, sus amigas no se creerían lo que le estaba pasando y menos lo que estaba sintiendo, el amor. Zythian oyendo el sonido de las olas del mar vio como aquella chica mágica de aquella noche se le acercaba otra vez y conforme se iba acercando sentía más fuerte su presencia hasta acabar en un espacio de burbuja donde no puede salir el amor. Shelda vio como Zythian le esperaba sentado en el banco, nada más verla se levantó parecía un chico que había salido del mar por arte de mágia, sus pasos parecían lentos quería llegar lo antes posible hacia él porque sabía que su aura le cogería en un ambiente especial y llegaría a un mundo diferente. Al llegar los dos sonrieron se miraron un momento para confirmar con los ojos que se tendrían que dar el primer beso, fue un beso corto con mucho cariño. Decidieron caminar un poco por el paseo, era un paseo de madera que por debajo estaba el mar, andaron diez minutos, la cuestión no era andar era darse el amor que estaban esperando. Hablaron del tiempo, de su pasado Zythian le contó que estaba a punto de comenzar su nuevo trabajo y parecía importante, le gustaba escribir frases que en un momento se le pasaban por la cabeza y le contó que trabajaría para la revista de la ciudad y que sus hobbis sobretodo era hacer deporte. Shelda le contó que hace poco había acabado el instituto y que iría a la universidad a estudiar ciéncias sobretodo ciéncias de jardinería. Al cabo de diez minutos acabaron en el mismo sitio donde habían empezado a caminar, el paseo era corto, los dos se miraron y sonrieron, Zythian pensaba que aquella chica era la elegida para él. Shelda pensaba que aquel chico tendría que ser para ella. Shelda le cogió de la mano y fueron a la baranda del paseo cuando llegaron le soltó la mano y miraron como el sol se escondía detrás del horizonte.
-Ves esa piedra debajo del mar?-dijo Zythian.
-Sí tiene forma de corazón.-dijo Shelda.
-Cuando el sol se pone en línea al mar su luz hace que muestre las piedras que hay abajo.-dijo Zythian.
-Hay muchas, pero la que mas me gusta es esa-dijo Shelda.
-Tiene dos colores blanco y negro.-dijo Zythian.
-No había visto una piedra igual, ojala la pudieramos coger.-dijo Shelda.
Se fueron y vieron la estatua de la sirena.
-Sabes porqué en esta playa no hay faro?-dijo Zythian.
-Porque?-dijo Shelda.
-Porque si te fijas los ojos de la sirena brillan si estas lejos y guía a los barcos.-dijo Zythian.
-Que dices, eso es imposible.-dijo Shelda.
-Cuando tu me miras también veo como tus ojos brillan y me guian el camino que tengo que seguir contigo, es como si fueras mi faro.-dijo Zythian.
Shelda le miró, le entró el sentimiento de estar viviendo un momento de una película romantica pero esta vez ella hacía de protagonista, le abrazó con sus manos por la nuca y le dio un dulce beso en los labios.
-Tus besos saben a sal de mar-dijo Shelda.
-Tal vez porque eres una sirena-dijo Zythian.
-Si fuera una sirena me esperarías cada atardecer sentado en la arena esperando que llegara del mar?-dijo Shelda.
-Claro y sabría cuando vendrías porque tus ojos brillarían como la luz de un faro.-dijo Zythian.
Cogidos de la mano se alejaron del paseo hasta que Shelda vio a sus amigas, se saludaron y se presentaron a Zythian. La primera era Sabrina ella parecía la jefa del grupo porque era la que mas resaltaba, la segunda Samanta y la tercera Selena, las cuatro junto a Shelda formaban el grupo de las cuatro S eran amigas de toda la vida, todas muy guapas pero la que mas resaltaba era Shelda almenos esa opinión tenía Zythian. Shelda presentaba a Zythian con una sonrisa en la cara, presentaba a sus amigas al chico del que estaba enamorada. Sus tres amigas hablaban sin parar haciendo preguntas sin respuesta Es muy mono Shelda Tienes buen gusto Sabes elegir bien, por fin has encontrado alguien. La cita había acabado y las amigas de Shelda le dijeron que se iban a beber en una fiesta en la plaza del parque. Las amigas de Shelda se adelantaron y Shelda aprobechó para despedirse de Zythian.
-Me lo he pasado muy bien, quedaremos mañana verdad?-dijo Shelda.
-Me parece bien, te llamaré mañana, tus amigas te esperan ha sido una tarde inolvidable.-dijo Zythian.
Se sonrieron pero se dejaron las ganas de darse un beso sus amigas estaban mirando y pensaron, si no se lo doy hoy más le daré mañana y Shelda se fue. Zythian miraba como se iban alejando hasta al final perderlas de vista, hasta que aparició su amigo Daian:
-No sabía que eras tan ligón.-dijo Daian.
-Me has visto? Solo estoy con una de ellas, las otras eran amigas.-dijo Zythian.
-Ya claro No sabía que salías con una chica te lo tenías guardado eh-dijo Daian.
-La conocí hace poco.-dijo Zythian.
-Cuando?.-dijo Daian.
-Ayer en una fiesta.-dijo Zythian.
-Quien era de ellas?.-dijo Daian.
-La del pelo suelto con el vestido rojo.-dijo Zythian.
-Mmmm Estaba bien. Ya me presentaras alguna de sus amigas que no tengo pretendienta.-dijo Daian.
-Si quieres -dijo Zythian.
-Mañana empezamos a trabajar, desde el colegio juntos y ahora también trabajando.-Daian.
-No puedo librarme de ti es como si me siguieras a todas partes.-dijo Zythian.
-No lo ago a propósito, bueno me tengo que ir, tengo prisa, mañana nos vemos.-dijo Daian.
-Adiós-dijo Zythian.
Capítulo 3. Esperar para estar contigo.
El amor hace que sientas sensaciones de los sueños, lo mejor es que no te puedes despertar. Al sonar el despertador Zythian se levantó de la cama, tenía que ir a trabajar, una nueva etapa empezaba y más pensando en Shelda, antes de levantarse miró las sabanas blancas de la cama y pensó como sería Shelda durmiendo entre las sabanas blancas y la almoada sientiendo su respiración profunda mientras soñaba. Shelda al oír sonar el despertador a las siete y media para ir a la universidad pensó en Zythian, quería que el tiempo de la universidad se le pasara rápido para por la tarde poder verle otra vez, el chico que esperó siempre y que al fin llegó a ella.
Zythian llegó al edificio donde trabajaba, era una empresa donde publicaban artículos sobre la ciudad, en la puerta le esperaba Daian, quería entrar con él, era un buen hombre, siempre mostraba amistad con Zythian y habían ido a casi todos lados juntos como si fueran hermanos. Al entrar les pidieron la tarjeta y el empresario Johan Edin les condujo a sus salas para situarlos donde trabajarían, las salas de Zythian y Daian estaban juntas una pegada a la otra, Daian estaba contento, Zythian también. Johan les dijo que alomejor pronto les tocaría trabajar en equipo. Daian estaba tan ilusionado como si hubiera encontrado mil euros en el suelo: