Poetakz
Poeta recién llegado
El tiempo se va tan llano y deprisa,
se pierde al final en el horizonte
un rostro pueril que va envejeciendo,
se le dice adiós con tanta nostalgia.
La risa fugaz ya se desvanece
y le da lugar a un largo silencio
contemplando aún a los peregrinos
que marchan jurando volver.
Algún suspiro interrumpirá
el momento de muda soledad.
Llega noviembre como la escarcha
dejando gotas de olvido y recuerdos;
su pluma escribe puntos finales
a historias que se antojaban eternas.
Desapareció la sombra a lo lejos,
ya sólo se ven polvo y asfalto;
el frío tentó a crispar tus manos
y reanudar tu caminar.
La imaginación dibuja el reencuentro,
y una lastimera sonrisa se asoma,
parece distinto todo el entorno,
se vuelve familiar el gris.
Se pone la esperanza en el destino,
mas se le tiene miedo al azar.
Llega noviembre como un otoño,
hojas marchitas en la ventana,
una cenefa, monotonías,
llega cuando otros se marchan.
se pierde al final en el horizonte
un rostro pueril que va envejeciendo,
se le dice adiós con tanta nostalgia.
La risa fugaz ya se desvanece
y le da lugar a un largo silencio
contemplando aún a los peregrinos
que marchan jurando volver.
Algún suspiro interrumpirá
el momento de muda soledad.
Llega noviembre como la escarcha
dejando gotas de olvido y recuerdos;
su pluma escribe puntos finales
a historias que se antojaban eternas.
Desapareció la sombra a lo lejos,
ya sólo se ven polvo y asfalto;
el frío tentó a crispar tus manos
y reanudar tu caminar.
La imaginación dibuja el reencuentro,
y una lastimera sonrisa se asoma,
parece distinto todo el entorno,
se vuelve familiar el gris.
Se pone la esperanza en el destino,
mas se le tiene miedo al azar.
Llega noviembre como un otoño,
hojas marchitas en la ventana,
una cenefa, monotonías,
llega cuando otros se marchan.