aaf
Poeta recién llegado
Ella es nuestra hermosa princesa.
Ella es nuestra hermosa perra.
Sus uñas en los pisos de los cuartos
son el taconear curioso e inquieto
que deambula por la negra noche,
en el silencio de los descansos santos.
Se sacude y sedice:
-"Hay paz en miprincipado".
Al oìdo insomne, atento a los movimientos,
asoman, desde las sombras, lejos, su taconeo
y el husmear de los dormideros prohibidos
para abandonarse al oscuro desconcierto,
en manos del sueño, las pesadillas o el recuerdo.
So riesgo de un apuròn madruguero y el reto.
Se echa sobre sus trapos y se dice:
-"Nopasarà, nadie humilla a sus princesas"
Nuestra princesa es una primavera
que encorba su cuerpo que el rabo ventiletea,
cuando las palabras amables arrecian.
Y refunfuña canturriando en parodia de queja
cuando las sonrisas sin motivos sobrevuelan,
burlonas, sus orejas siempre alerta.
Se estira y se dice:
-"Adios orgullo, hola juegos"
Y llegado el momento de la lucha,
contra la rama que la roza, o Micha Reina,
(tan invasiba, altanera y soberbia como toda reina),
o el provocador que huye a evitar el mordisqueo,
abandona sus petates principezcos y alli acomete
fingiendo sanginario desenfreno.
Panza alcielo, ojos abiertos y se dice:
-"La vida poreste reino! "
Ella es nuestra hermosa perra.
Sus uñas en los pisos de los cuartos
son el taconear curioso e inquieto
que deambula por la negra noche,
en el silencio de los descansos santos.
Se sacude y sedice:
-"Hay paz en miprincipado".
Al oìdo insomne, atento a los movimientos,
asoman, desde las sombras, lejos, su taconeo
y el husmear de los dormideros prohibidos
para abandonarse al oscuro desconcierto,
en manos del sueño, las pesadillas o el recuerdo.
So riesgo de un apuròn madruguero y el reto.
Se echa sobre sus trapos y se dice:
-"Nopasarà, nadie humilla a sus princesas"
Nuestra princesa es una primavera
que encorba su cuerpo que el rabo ventiletea,
cuando las palabras amables arrecian.
Y refunfuña canturriando en parodia de queja
cuando las sonrisas sin motivos sobrevuelan,
burlonas, sus orejas siempre alerta.
Se estira y se dice:
-"Adios orgullo, hola juegos"
Y llegado el momento de la lucha,
contra la rama que la roza, o Micha Reina,
(tan invasiba, altanera y soberbia como toda reina),
o el provocador que huye a evitar el mordisqueo,
abandona sus petates principezcos y alli acomete
fingiendo sanginario desenfreno.
Panza alcielo, ojos abiertos y se dice:
-"La vida poreste reino! "