RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
NUESTRA QUIMERA
Disipando en el tiempo un triste desengaño,
no sé si fue un milagro, pero te conocí,
extasíeme un instante con tu cuerpo moreno,
i tu mirar coqueto me llamaba hacia ti,
mientras seguí tus pasos por la playa insondable,
recorrí sin pensarlo tu cuerpo angelical
al llegar al mismísimo lugar de lo intocable,
un estremecimiento me hacía tiritar,
brillaban mis pupilas, no sé si de contento
o por el sudor frío que empezaba a brotar,
mientras se humedecía mi cuerpo macilento
te perdí entre la gente, no te pude encontrar.
Más tarde en la taberna la música extasiaba,
muy cerca de la barra te alcance a divisar
me acerqué lentamente, estando frente a frente
un amaneramiento me hacía titubear,
pero sin darme cuenta, te invité a bailar.
Al tomarte las manos i acercarte a mi cuello
un frío como el fuego me hacía sonrojar,
apoye en tu mejilla esta cara barbuda
e intempestivamente me empezaste a besar.
No eras cabaretera ni dama sin oficio,
tampoco eras objeto que yo quiera comprar,
sí, la negra más linda con la sangre caliente
que el circuito en mi cuerpo no pudiste aguantar.
Ya en la cama i desnuda ¡Por Dios Señor que bella!
¡Imposible más bella! La manera de actuar,
tus encorvadas uñas lastimando mi cuerpo
i en el mar de sus labios queriéndome ahogar,
jamás fuimos amantes…solo nos conocimos
así el amor nos dimos borrachos de pasión,
satisfecha i rendida tú te desvaneciste,
mientras yo del suplicio me secaba el sudor
sensatos; comprendimos que fue nuestra quimera
igual, los sentimientos compartimos los dos,
que una noche como estas no la pasa cualquiera
¡Porque fue inolvidable! Aunque fuera un error.
Disipando en el tiempo un triste desengaño,
no sé si fue un milagro, pero te conocí,
extasíeme un instante con tu cuerpo moreno,
i tu mirar coqueto me llamaba hacia ti,
mientras seguí tus pasos por la playa insondable,
recorrí sin pensarlo tu cuerpo angelical
al llegar al mismísimo lugar de lo intocable,
un estremecimiento me hacía tiritar,
brillaban mis pupilas, no sé si de contento
o por el sudor frío que empezaba a brotar,
mientras se humedecía mi cuerpo macilento
te perdí entre la gente, no te pude encontrar.
Más tarde en la taberna la música extasiaba,
muy cerca de la barra te alcance a divisar
me acerqué lentamente, estando frente a frente
un amaneramiento me hacía titubear,
pero sin darme cuenta, te invité a bailar.
Al tomarte las manos i acercarte a mi cuello
un frío como el fuego me hacía sonrojar,
apoye en tu mejilla esta cara barbuda
e intempestivamente me empezaste a besar.
No eras cabaretera ni dama sin oficio,
tampoco eras objeto que yo quiera comprar,
sí, la negra más linda con la sangre caliente
que el circuito en mi cuerpo no pudiste aguantar.
Ya en la cama i desnuda ¡Por Dios Señor que bella!
¡Imposible más bella! La manera de actuar,
tus encorvadas uñas lastimando mi cuerpo
i en el mar de sus labios queriéndome ahogar,
jamás fuimos amantes…solo nos conocimos
así el amor nos dimos borrachos de pasión,
satisfecha i rendida tú te desvaneciste,
mientras yo del suplicio me secaba el sudor
sensatos; comprendimos que fue nuestra quimera
igual, los sentimientos compartimos los dos,
que una noche como estas no la pasa cualquiera
¡Porque fue inolvidable! Aunque fuera un error.
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