IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Nuestro saber,
nuestro sentir,
crea un eco entre la eternidad,
que no se destruye,
mientras se lo ha de apreciar,
la fe del ciego
condena mundos,
la buena voluntad,
el vislumbramiento de toda maldad,
a veces nos aleja
hasta de las mismas garras del sufrimiento,
a veces
la suerte sirve de escondite,
a veces
tenerte sirve de excusa,
sirve de moneda,
para intercambiar futuros,
a veces la huida sirve,
más que nuestro caminar,
más que todo sendero permanente,
a veces tu muerte le sirve a mi vida,
a veces la muerte me cura
y me cuida entre sus brazos,
para que nunca más vuelva a sentir
el gélido desangre, tan execrable,
de nuestra pavorosa soledad.
nuestro sentir,
crea un eco entre la eternidad,
que no se destruye,
mientras se lo ha de apreciar,
la fe del ciego
condena mundos,
la buena voluntad,
el vislumbramiento de toda maldad,
a veces nos aleja
hasta de las mismas garras del sufrimiento,
a veces
la suerte sirve de escondite,
a veces
tenerte sirve de excusa,
sirve de moneda,
para intercambiar futuros,
a veces la huida sirve,
más que nuestro caminar,
más que todo sendero permanente,
a veces tu muerte le sirve a mi vida,
a veces la muerte me cura
y me cuida entre sus brazos,
para que nunca más vuelva a sentir
el gélido desangre, tan execrable,
de nuestra pavorosa soledad.