AMANT
Poeta adicto al portal
Cual océanos tempestuosos,
tan míos, tan tuyos
se abemolan,
se encrespan, dentro;
inquietas, de agua,
de fuego, etéreas
se buscan
entre la niebla espesa
de la realidad,
tan míos, tan tuyos
se abemolan,
se encrespan, dentro;
inquietas, de agua,
de fuego, etéreas
se buscan
entre la niebla espesa
de la realidad,
y, trémulas, son víctimas
de un verdugo ataviado
de una túnica hecha
de la misteriosa negrura
de las pupilas.
de un verdugo ataviado
de una túnica hecha
de la misteriosa negrura
de las pupilas.
Ellas se pertenecen
una a la otra,
se compenetran,
se mezclan en el viento
con el más hermoso
de los sentimientos
cuyo destino es Dios.
una a la otra,
se compenetran,
se mezclan en el viento
con el más hermoso
de los sentimientos
cuyo destino es Dios.
Ellas se imantan, se aproximan
venciendo la distancia;
atrapadas juntas en la red
se fundieron en una,
sólo esperan que los cuerpos,
sus moradas,
se unan asimismo
y generen un sismo
venciendo la distancia;
atrapadas juntas en la red
se fundieron en una,
sólo esperan que los cuerpos,
sus moradas,
se unan asimismo
y generen un sismo
cuando eso devenga,
que sean libres
siendo presas del deseo
infinito que los invade
al estar cerca
que sean libres
siendo presas del deseo
infinito que los invade
al estar cerca
Centellean, titilan,
son astros que crepitan
cual brasas que han sido
desterradas de una pira
y surcan el firmamento
extraviadas
buscándose entre si
amándose entre sí:
nuestras almas.
son astros que crepitan
cual brasas que han sido
desterradas de una pira
y surcan el firmamento
extraviadas
buscándose entre si
amándose entre sí:
nuestras almas.
Última edición: