Lírico.
Exp..
Nuevo en la oficina
Acabas de llegar
a tu nueva oficina,
y aún no conoces
el ecosistema
en que se desenvuelven
las criaturas
que aquí prosperan.
Detrás del apacible
semblante que te encuentras,
tras esos escritorios
cargados con archivos
y ordenadores,
bajo el rumor continuo
de los teclados
y clics de los ratones,
se ocultan sentimientos
e historias que tú ignoras;
rencillas muy antiguas;
sangrantes episodios;
rencores enquistados;
envidias desde siempre;
conspiraciones;
alianzas; traiciones;
un campo de batalla
cuyas trincheras
no puedes ver,
pero que pronto
vas a desentrañar.
Será mejor
moverse con cuidado;
no ir pisando minas
de sensibilidades
crispadas de antemano;
hablar lo necesario;
no dejar flancos
sin proteger. Recuerda
que la guerra prosigue
latiendo en cada espacio
donde haya corazones
humanos, en su pugna
por ser lo más queridos de su entorno.
Acabas de llegar
a tu nueva oficina,
y aún no conoces
el ecosistema
en que se desenvuelven
las criaturas
que aquí prosperan.
Detrás del apacible
semblante que te encuentras,
tras esos escritorios
cargados con archivos
y ordenadores,
bajo el rumor continuo
de los teclados
y clics de los ratones,
se ocultan sentimientos
e historias que tú ignoras;
rencillas muy antiguas;
sangrantes episodios;
rencores enquistados;
envidias desde siempre;
conspiraciones;
alianzas; traiciones;
un campo de batalla
cuyas trincheras
no puedes ver,
pero que pronto
vas a desentrañar.
Será mejor
moverse con cuidado;
no ir pisando minas
de sensibilidades
crispadas de antemano;
hablar lo necesario;
no dejar flancos
sin proteger. Recuerda
que la guerra prosigue
latiendo en cada espacio
donde haya corazones
humanos, en su pugna
por ser lo más queridos de su entorno.
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