BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Toca
esconder las mentiras
volverse piadoso escarbar
los horizontes plegar sobre
la marcha arribar a puerto
conquistado, exasperar
los meditados silogismos,
desnudar ofrecimientos,
allanar los caminos e implorar
nuevos vientos al viento.
Toca
deshacer los rumbos
completar las avenidas
hacer carbón de la ceniza
revolver las ascuas con cuidado
ser precavido hasta en una boda,
negligente hasta en lo esencial.
Toca
remendar los silencios
hacer del amor un usurero
ser técnico en la bolsa
gigante en un matasellos
fumar celtas cortos
estirar la paga de dos meses.
Apropiarse
de los ombligos
rezar hasta en domingo,
modular los grafiteros,
escupir fuera del tiesto,
mearse en los abrevaderos.
Toca
inventarse una nueva fábula
tocar las puertas del cielo
llamar al sereno cuestionarse
las alabanzas, mentir hasta
en la sopa, ser hortelano de vocablos.
El arte del camuflaje, en fin.
©
esconder las mentiras
volverse piadoso escarbar
los horizontes plegar sobre
la marcha arribar a puerto
conquistado, exasperar
los meditados silogismos,
desnudar ofrecimientos,
allanar los caminos e implorar
nuevos vientos al viento.
Toca
deshacer los rumbos
completar las avenidas
hacer carbón de la ceniza
revolver las ascuas con cuidado
ser precavido hasta en una boda,
negligente hasta en lo esencial.
Toca
remendar los silencios
hacer del amor un usurero
ser técnico en la bolsa
gigante en un matasellos
fumar celtas cortos
estirar la paga de dos meses.
Apropiarse
de los ombligos
rezar hasta en domingo,
modular los grafiteros,
escupir fuera del tiesto,
mearse en los abrevaderos.
Toca
inventarse una nueva fábula
tocar las puertas del cielo
llamar al sereno cuestionarse
las alabanzas, mentir hasta
en la sopa, ser hortelano de vocablos.
El arte del camuflaje, en fin.
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