Jolie
Poeta que considera el portal su segunda casa

Nunca fuimos algo,
verdaderamente,
significativo,
como para
dedicarnos a soñar,
a desmerecernos por
lo inmenso, llegamos
a ser
recuerdo,
ensimismado en repetirse cada vez
que me abrazaba la nostalgia
y aun hoy se atreve a tocar mi puerta,
insistentemente,
¿olvidarte? ¡bah!,
no es otra cosa que cerrarla
Por lo menos mi cordura
permanece intacta,
cuando veo
en aquel pequeño hueco el día
en que te amé prostituyéndose,
como un día cualquiera
procurando ser vivido,
que al final abre la puerta
y se marcha.
