Nunca fuiste

lesmo

Poeta veterano en el portal
Nunca fuiste castillo,
pero sí eras casa.
Y nunca gran palacio,
pero sí una granja.
Y nunca catedral,
sí una ermita blanca.
¿Qué pasó de pronto
que ahora están tus muros sin ventanas?
¿Quizá se marchitaron
aquellos olivares que cuidabas?
¿Y de las oraciones,
olvidaste, tal vez, los que rezaban?
Sobre mi corazón
esa ermita, esa casa y esa granja
ya siempre permanecen
aunque tengas ausente la mirada.
 
Nunca fuiste castillo,
pero sí eras casa.
Y nunca gran palacio,
pero sí una granja.
Y nunca catedral,
sí una ermita blanca.
¿Qué pasó de pronto
que ahora están tus muros sin ventanas?
¿Quizá se marchitaron
aquellos olivares que cuidabas?
¿Y de las oraciones,
olvidaste, tal vez, los que rezaban?
Sobre mi corazón
esa ermita, esa casa y esa granja
ya siempre permanecen
aunque tengas ausente la mirada.
Ayyy Salva qué versos más melódicos y plenos de sentimiento, recuerdos inalterables que se alojan en el corazón y por muy sencillos que sean adquieren gran proporción en el sentimiento y en la emoción... miradas ausentes que permanecen para siempre porque ya nos dejaron su huella impresa en el alma. Me ha encantado leerte querido amigo. Besazos llenos de admiración y de cariño....muáááácksss...
 
Ayyy Salva qué versos más melódicos y plenos de sentimiento, recuerdos inalterables que se alojan en el corazón y por muy sencillos que sean adquieren gran proporción en el sentimiento y en la emoción... miradas ausentes que permanecen para siempre porque ya nos dejaron su huella impresa en el alma. Me ha encantado leerte querido amigo. Besazos llenos de admiración y de cariño....muáááácksss...
Cómo celebro, amiga mía, que estos versos te produzcan esa emociones. A mi me los inspiró una circunstancia triste. Y en realidad fue como lo digo, desprovisto de recursos líricos, intentando ser sincero en el mensaje. Te agradezco mucho esta visita y tu siempre amable comentario.
Con mi abrazo muy fuerte.
Salva.
 
Última edición:
Nunca fuiste castillo,
pero sí eras casa.
Y nunca gran palacio,
pero sí una granja.
Y nunca catedral,
sí una ermita blanca.
¿Qué pasó de pronto
que ahora están tus muros sin ventanas?
¿Quizá se marchitaron
aquellos olivares que cuidabas?
¿Y de las oraciones,
olvidaste, tal vez, los que rezaban?
Sobre mi corazón
esa ermita, esa casa y esa granja
ya siempre permanecen
aunque tengas ausente la mirada.
Muy hermoso poema dedicado a esta mirada que permanece y no se pierde. Encantada de leerte Salva. Un fuerte abrazo amigo.
 
Nunca fuiste castillo,
pero sí eras casa.
Y nunca gran palacio,
pero sí una granja.
Y nunca catedral,
sí una ermita blanca.
¿Qué pasó de pronto
que ahora están tus muros sin ventanas?
¿Quizá se marchitaron
aquellos olivares que cuidabas?
¿Y de las oraciones,
olvidaste, tal vez, los que rezaban?
Sobre mi corazón
esa ermita, esa casa y esa granja
ya siempre permanecen
aunque tengas ausente la mirada.

Como ha hablado tu corazón amigo mío ante el olvido de la persona amada que se descuidó en cuidar lo que debió haber hecho y aun así, podrá estar donde quiera... que su mirada la llevas impresa en el pecho.
Sublime estimado Salva, que versar tan exquisito dejas para gran deleite.
Honda huella dejan tus palabras.
Un fuerte abrazo amigo Salva
 
Como ha hablado tu corazón amigo mío ante el olvido de la persona amada que se descuidó en cuidar lo que debió haber hecho y aun así, podrá estar donde quiera... que su mirada la llevas impresa en el pecho.
Sublime estimado Salva, que versar tan exquisito dejas para gran deleite.
Honda huella dejan tus palabras.
Un fuerte abrazo amigo Salva
Desgraciadamente, mi querido Luis, ese mirar existe en los ojos de una persona muy querida, y se va apagando, y en mí permanece como cuando brillaban sus pupilas.
Muchas gracias por acercarte y dejarme tu valiosísima huella en estas letras.
Con mi abrazo bien fuerte.
 
Nunca fuiste castillo,
pero sí eras casa.
Y nunca gran palacio,
pero sí una granja.
Y nunca catedral,
sí una ermita blanca.
¿Qué pasó de pronto
que ahora están tus muros sin ventanas?
¿Quizá se marchitaron
aquellos olivares que cuidabas?
¿Y de las oraciones,
olvidaste, tal vez, los que rezaban?
Sobre mi corazón
esa ermita, esa casa y esa granja
ya siempre permanecen
aunque tengas ausente la mirada.
Gran belleza en tus poemas, estimado amigo y maestro.
Mucha fuerza y belleza imprimes en todos tus poemas.
Un placer leerte y aprender de ti.

Gran abrazo, amigo Salva.
 
Gran belleza en tus poemas, estimado amigo y maestro.
Mucha fuerza y belleza imprimes en todos tus poemas.
Un placer leerte y aprender de ti.

Gran abrazo, amigo Salva.
Muchas gracias, queridísimo Alfonso, por tu siempre cálida acogida. Lo de maestro me viene muy grande, amigo.
Con mi abrazo muy fuerte.
Salvador.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba