Jose Dominguez
Poeta asiduo al portal
Nunca olvidar
Aferrado al pasamanos de un vagón de tren,
con mis ojos depositados en la profundidad y abstraído del ruido,
te recuerdo Recordar el primer encuentro entre sombras de cemento !:
- Un abrazo común que se hace intenso.
Me atrevo a buscar tus labios para desafiarte; algunos balbuceos intentan negar el deseo evidente de tocar mi boca y humectar tus labios con los míos;
pero ya es inútil, es tarde; está escrito que accederás y todas las fuerzas del universo confluirán para desatar la angustia del amor contenida.
Tú y yo ajenos al desenlace, dejamos que la eléctrica señal desborde sus impulsos
sin saber que con ellos nuestros corazones iniciarán un palpitar a ritmo sin igual. Único!.
Tus labios no cesan de buscar el sabor de los míos y regresan una y otra vez para fijar mis aromas y mis huellas en tu boca de miel. Tu cuerpo, en vano busca reparos al huracán que se cierne entre las sombras de cemento, y te contienes a medias, y a medias me dibujas en el rostro tu pasión, desbordada; tus ansias de amor. Tus manos me recorren, buscando presurosas la piel que te reviste de fantasías las sonrojadas mejillas, luminosas de vida, encendidas de amor.
Me aproximo tantas y cuantas veces para invadir tu intimidad y poblarla de cercanía; transgredir tú espacio íntimo para viajar contigo al edén. Mis manos hábiles, habidas y seguras, oprimen las líneas de tu espalda y su anverso, suave y delicada lozanía. Tu mirada trasunta tu alma y la muestra quieta, dócil, receptiva, liviana, abierta y deseosa de luz. Tenues silencios comienzan a hilvanar la eléctrica señal, cómplices y tímidas miradas nos recorren en busca de detalles que evocar; almas que se desnudan sin prejuicios mostrando desolación, descuido; inertes, agónicas quizás
Cómo partir en el momento y dejarlo atrás, dejarnos atrás ?
Cómo olvidar el arcoiris de ilusiones que marcó el horizonte de tus sueños y los míos esa tarde de ayer?
Cómo dejarnos atrás, en la descolorida sombra de cemento: como tu alma y la mía antes del amanecer.
Cómo olvidar las desnudas almas, que aún agónicas, desahogaron su grito de libertad? Nunca olvidar nunca olvidar su grito de libertad.
¡Nunca olvidar!
Evocando; entre sombras de cemento; pintando de colores, aromas y sensaciones; abstraído del ruido, con mis ojos profundos, aferrado al pasamano de un vagón de tren...
JDz.
Aferrado al pasamanos de un vagón de tren,
con mis ojos depositados en la profundidad y abstraído del ruido,
te recuerdo Recordar el primer encuentro entre sombras de cemento !:
- Un abrazo común que se hace intenso.
Me atrevo a buscar tus labios para desafiarte; algunos balbuceos intentan negar el deseo evidente de tocar mi boca y humectar tus labios con los míos;
pero ya es inútil, es tarde; está escrito que accederás y todas las fuerzas del universo confluirán para desatar la angustia del amor contenida.
Tú y yo ajenos al desenlace, dejamos que la eléctrica señal desborde sus impulsos
sin saber que con ellos nuestros corazones iniciarán un palpitar a ritmo sin igual. Único!.
Tus labios no cesan de buscar el sabor de los míos y regresan una y otra vez para fijar mis aromas y mis huellas en tu boca de miel. Tu cuerpo, en vano busca reparos al huracán que se cierne entre las sombras de cemento, y te contienes a medias, y a medias me dibujas en el rostro tu pasión, desbordada; tus ansias de amor. Tus manos me recorren, buscando presurosas la piel que te reviste de fantasías las sonrojadas mejillas, luminosas de vida, encendidas de amor.
Me aproximo tantas y cuantas veces para invadir tu intimidad y poblarla de cercanía; transgredir tú espacio íntimo para viajar contigo al edén. Mis manos hábiles, habidas y seguras, oprimen las líneas de tu espalda y su anverso, suave y delicada lozanía. Tu mirada trasunta tu alma y la muestra quieta, dócil, receptiva, liviana, abierta y deseosa de luz. Tenues silencios comienzan a hilvanar la eléctrica señal, cómplices y tímidas miradas nos recorren en busca de detalles que evocar; almas que se desnudan sin prejuicios mostrando desolación, descuido; inertes, agónicas quizás
Cómo partir en el momento y dejarlo atrás, dejarnos atrás ?
Cómo olvidar el arcoiris de ilusiones que marcó el horizonte de tus sueños y los míos esa tarde de ayer?
Cómo dejarnos atrás, en la descolorida sombra de cemento: como tu alma y la mía antes del amanecer.
Cómo olvidar las desnudas almas, que aún agónicas, desahogaron su grito de libertad? Nunca olvidar nunca olvidar su grito de libertad.
¡Nunca olvidar!
Evocando; entre sombras de cemento; pintando de colores, aromas y sensaciones; abstraído del ruido, con mis ojos profundos, aferrado al pasamano de un vagón de tren...
JDz.
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