eduardocarpio
Poeta adicto al portal
NUNCA TAL
Olvídense desvelos, nunca tales,
angustias incesantes que no entiendo;
siempre claro el amigo reverendo
a despecho de hiel sobre frutales.
Tal vez a media luz los ventanales,
corridas las cortinas sin estruendo,
¿verán las rosas rojas que no ofendo
y amables las semánticas rivales?
Como mancha grosera de la inquina,
como zarpas que un beso no adivina,
¿qué mejilla sin labios?, ¿qué tan recio?
Nunca tal, superpuesta o clandestina,
encontrarás metáfora mezquina
para sentir lo propio de mi aprecio.
eduardocarpio
14 de febrero de 2013