Armonia
Poeta veterana
Creo que nuestro amor llegó al ocaso
si acaso le quedan pocas horas,
desviste ya tu cara de impaciencia
sé que estás feliz por mi partida.
Y si en mis ojos viste o ves alguna herida,
una lágrima que obligo a que se esconda,
no hagas caso a lo que ves, sólo es la vida,
que a ratos me invita de su copa.
Nuestro amor hoy llega a su ocaso
y la noche en un segundo borrará
de tus labios mis labios y mis besos
y del recuerdo su imagen sellará.
No te apures que ya voy de salida,
me llevo de esta vida, la tristeza,
de tus manos, caricias obligadas
y del espacio que guardan los te quiero...
¡ahí lo dejo porque no me vale nada!
Me marcho y que tus labios no pronuncien
en ahogos ni siquiera una palabra
pues esto es un adiós definitivo
que tus brazos se despidan de mi abrazo.
si acaso le quedan pocas horas,
desviste ya tu cara de impaciencia
sé que estás feliz por mi partida.
Y si en mis ojos viste o ves alguna herida,
una lágrima que obligo a que se esconda,
no hagas caso a lo que ves, sólo es la vida,
que a ratos me invita de su copa.
Nuestro amor hoy llega a su ocaso
y la noche en un segundo borrará
de tus labios mis labios y mis besos
y del recuerdo su imagen sellará.
No te apures que ya voy de salida,
me llevo de esta vida, la tristeza,
de tus manos, caricias obligadas
y del espacio que guardan los te quiero...
¡ahí lo dejo porque no me vale nada!
Me marcho y que tus labios no pronuncien
en ahogos ni siquiera una palabra
pues esto es un adiós definitivo
que tus brazos se despidan de mi abrazo.
Última edición: