abcd
Poeta adicto al portal
Que sea viernes,
que el frasco este verde y hermoso,
que la pipa aún recuerde su aliento,
que me este mintiendo, no hace,
nada hace que me sienta mejor.
Subir al micro, la ciudad es un retículo de vientos,
los hombres que mueren de amor usan bufanda,
los demás miran su transistor social en el celular.
Empiezo a dudar,
quizás el alma de las personas es una batería baja.
Pienso en ella, tengo el rostro con olor a lluvia,
una melancolía de domingo
hace que mi payaso interior baje las persianas de la razón.
Constanza, quisiera que fueras Mendoza,
simple, volver a abrazarte,
caminar con los sueños donde la realidad tiembla de frío.
Se que es tarde, nos inventamos otra vida.
A veces te extraño y no se como no emocionarme.
Hay autos que me parecen trenes de nube,
hay una idea de muerte en mis muñecas
y un vacío de membranas en la piel.
La música en los auriculares me quiebra.
Quisiera explotar y en el cielo de este colectivo imaginario
dejar en rojo tu nombre sobre mis restos.
El ocaso no es salir ileso de otra frustración.
Aún escribo para amar,
aún disfruto de los días que me sobran para fingir.
Ojala este motor explotase.
Cierro los ojos, no es radiohead, no es el olor a rocío,
ni es la muerte, ni soy yo.
Abro los ojos,
agradesco que las ventanas esten cerradas.
Camino solo, herido de nostalgia,
He perdido otra batalla con el olvido.
A veces me siento feliz por el hijo que nunca tendré.
¿Habrá un abismo donde los paralelos se alcancen?
que el frasco este verde y hermoso,
que la pipa aún recuerde su aliento,
que me este mintiendo, no hace,
nada hace que me sienta mejor.
Subir al micro, la ciudad es un retículo de vientos,
los hombres que mueren de amor usan bufanda,
los demás miran su transistor social en el celular.
Empiezo a dudar,
quizás el alma de las personas es una batería baja.
Pienso en ella, tengo el rostro con olor a lluvia,
una melancolía de domingo
hace que mi payaso interior baje las persianas de la razón.
Constanza, quisiera que fueras Mendoza,
simple, volver a abrazarte,
caminar con los sueños donde la realidad tiembla de frío.
Se que es tarde, nos inventamos otra vida.
A veces te extraño y no se como no emocionarme.
Hay autos que me parecen trenes de nube,
hay una idea de muerte en mis muñecas
y un vacío de membranas en la piel.
La música en los auriculares me quiebra.
Quisiera explotar y en el cielo de este colectivo imaginario
dejar en rojo tu nombre sobre mis restos.
El ocaso no es salir ileso de otra frustración.
Aún escribo para amar,
aún disfruto de los días que me sobran para fingir.
Ojala este motor explotase.
Cierro los ojos, no es radiohead, no es el olor a rocío,
ni es la muerte, ni soy yo.
Abro los ojos,
agradesco que las ventanas esten cerradas.
Camino solo, herido de nostalgia,
He perdido otra batalla con el olvido.
A veces me siento feliz por el hijo que nunca tendré.
¿Habrá un abismo donde los paralelos se alcancen?
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