abcd
Poeta adicto al portal
El principio de toda eternidad debe ser uno mismo.
Aunque los finales sean tentadores,
aunque morir en la boca de un astro sea inigualable.
Yo veo a los números parecerse a personas,
se suprimen, se suman y restan
con devota apología al siniestro de la falsa soledad.
Veo e interpreto que su dos menos uno es fingir,
que su uno más uno siempre es uno con un poco de compañía carnal.
Luego se multiplican, para entonces cuando el resultado es exacto
comenzar a dividir los bienes, los males, la calma que algún día propusieron.
Veo, y me asusta que estos versos se estiren y comienzan a formar una prosa. En cierta forma ensancharse es un oficio con salidas unilaterales, el ser supuestamente libre vale en peso lo que dos enamorados no comprenden. De a poco y con mucho esfuerzo la metamorfosis social es comprendida por aquel que sueña despierto y dibuja en los rostros ajenos esa tosca necesidad de la sonrisa. Los payasos son adorables al menos quince minutos al día, son como bombas pequeñitas que ilustran dulces y efímeros sentimientos de amistad. Entonces compras chocolates, cervezas, barriles de emociones aglomeradas en tus manos, esperas y sabes que a todas tus propuestas fuera de ese ámbito serán rechazadas. Buscas en el cine la respuesta, las canciones de amores imposibles rompen la retícula de la interferencia, y esa mirada que asusta, por desgracia otra vez vuelve a asustarte. Ella, tu ella es una vida tan simple que te complica el vacío, es un abismo multicolor donde aferrar las lágrimas cuando el ruido de su vientre se va.
El principio de toda eternidad debe ser uno mismo,
ya nunca más una frase,
ya nunca más la suma de sus narcóticas partes.
Aunque los finales sean tentadores,
aunque morir en la boca de un astro sea inigualable.
Yo veo a los números parecerse a personas,
se suprimen, se suman y restan
con devota apología al siniestro de la falsa soledad.
Veo e interpreto que su dos menos uno es fingir,
que su uno más uno siempre es uno con un poco de compañía carnal.
Luego se multiplican, para entonces cuando el resultado es exacto
comenzar a dividir los bienes, los males, la calma que algún día propusieron.
Veo, y me asusta que estos versos se estiren y comienzan a formar una prosa. En cierta forma ensancharse es un oficio con salidas unilaterales, el ser supuestamente libre vale en peso lo que dos enamorados no comprenden. De a poco y con mucho esfuerzo la metamorfosis social es comprendida por aquel que sueña despierto y dibuja en los rostros ajenos esa tosca necesidad de la sonrisa. Los payasos son adorables al menos quince minutos al día, son como bombas pequeñitas que ilustran dulces y efímeros sentimientos de amistad. Entonces compras chocolates, cervezas, barriles de emociones aglomeradas en tus manos, esperas y sabes que a todas tus propuestas fuera de ese ámbito serán rechazadas. Buscas en el cine la respuesta, las canciones de amores imposibles rompen la retícula de la interferencia, y esa mirada que asusta, por desgracia otra vez vuelve a asustarte. Ella, tu ella es una vida tan simple que te complica el vacío, es un abismo multicolor donde aferrar las lágrimas cuando el ruido de su vientre se va.
El principio de toda eternidad debe ser uno mismo,
ya nunca más una frase,
ya nunca más la suma de sus narcóticas partes.