Ocaso
Camino de prosa y no me alejo
voy a donde hay árboles, donde hay aire
do grite y no haya ocaso
dirijo mis pasos donde no duela el llanto.
Escalo y avanzo, veo la tierra en despoblado
mi alma vuela más allá del océano,
mi imaginación alegre juega en los prados
y mis ojos temen el llanto,
me recargo en tu hombro
y lloro sin amparo,
no hay hombro, no hay brazos,
y con mi ojos nublados, espero el ocaso.
Daniel Aguilar Durán.