Fabiola Montes
Poeta asiduo al portal
Voy a arroparme con el manto del cielo
azul, escarlata, violeta y tonos de plata.
Posaré en las estrellas mi cabeza.
Que sea la luna, ausente o llena,
la que mi sueño, en silencio, vele.
Y soñaré que cicatrizan mis heridas,
que mis gozos son eternos
y que de mis ojos no salieron,
jamás, lágrimas.
Dejaré que, dormida,
mi cuerpo recupere sus alas.
Y al despertar el astro brillante,
cuando los celajes se tiñan de naranja,
me inundará el olor de verde hierba
invitándome a desayunar rocío.
Erguida y en pié de nuevo,
caminaré orgullosa de lo que soy.
azul, escarlata, violeta y tonos de plata.
Posaré en las estrellas mi cabeza.
Que sea la luna, ausente o llena,
la que mi sueño, en silencio, vele.
Y soñaré que cicatrizan mis heridas,
que mis gozos son eternos
y que de mis ojos no salieron,
jamás, lágrimas.
Dejaré que, dormida,
mi cuerpo recupere sus alas.
Y al despertar el astro brillante,
cuando los celajes se tiñan de naranja,
me inundará el olor de verde hierba
invitándome a desayunar rocío.
Erguida y en pié de nuevo,
caminaré orgullosa de lo que soy.