Nommo
Poeta veterano en el portal
Todos fallecen.
Todos se funden.
Y se ilumina el mundo, como si fuera el Sol.
Espejo somos.
Nieve virgen y leche condensada.
Caramelos de café y horchata de chufas.
Papa asada y castaña asada.
A cada paso que damos, con un antifaz puesto, como el Zorro.
A cada paso que damos, con cara-dura. Con mucho morro.
Sin-vergonzonería. Cruz a cuestas y camaradería, en la hermandad fraterna humana.
¡ Nos derretimos !
¡ Nos hundimos !
Apalmazándonos, unos con otros.
En el mismo gazpacho andaluz, y en la misma tortilla de patatas.
¿ Cuándo he metido yo, la pata ? ¿ Cuándo me equivoqué ?
Pegado, mi zapato, a un chicle, en la acera.
Pegada, mi nariz, al vaho del cristal de un escaparate.
Pegada, mi mano, a los senos de una señora que vive en Jaén.
Pegados, mis labios, al crujiente Croissant que mojé en café con leche, hace dos años.
Pegado, mi cuerpo entero, a un rincón del Portal de Belén.
Todos se funden.
Y se ilumina el mundo, como si fuera el Sol.
Espejo somos.
Nieve virgen y leche condensada.
Caramelos de café y horchata de chufas.
Papa asada y castaña asada.
A cada paso que damos, con un antifaz puesto, como el Zorro.
A cada paso que damos, con cara-dura. Con mucho morro.
Sin-vergonzonería. Cruz a cuestas y camaradería, en la hermandad fraterna humana.
¡ Nos derretimos !
¡ Nos hundimos !
Apalmazándonos, unos con otros.
En el mismo gazpacho andaluz, y en la misma tortilla de patatas.
¿ Cuándo he metido yo, la pata ? ¿ Cuándo me equivoqué ?
Pegado, mi zapato, a un chicle, en la acera.
Pegada, mi nariz, al vaho del cristal de un escaparate.
Pegada, mi mano, a los senos de una señora que vive en Jaén.
Pegados, mis labios, al crujiente Croissant que mojé en café con leche, hace dos años.
Pegado, mi cuerpo entero, a un rincón del Portal de Belén.
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