A veces en la inmensidad del océano,
puedo nadar, y ahogarme,
sin saber,
que la costa es tan lejana,
como la esperanza,
de pensar,
que no volver,
a ver el amanecer,
puede ser,
lo peor,
después de amar,
sin ser amado,
de llorar,
sin ser consolado,
de mirar,
el vacío de la cama,
el vacío del alma,
de volverme atrás,
y no recordar, nada más,
que besos perdidos,
palabras escondidas,
mentiras peinadas,
risas calladas,
sólo al ver el amanecer,
solo en el cielo,
sólo quiero ver,
mi mente,
en la estrecha pendiente,
del amor eterno,
del amor sin miedo.
Las olas,
libres,
traen consigo,
el canto de la sirena,
el canto de la dueña,
de mis sueños,
sonando como,
el turbio sabor,
del amargo de los besos,
que la hija del mar,
dejo sobre ellos.
Que voy hacer,
sí ese canto,
rompe mis ideas,
borra mi talento,
espanta, lo único,
que me queda dentro,
que será de mí,
si sigo escuchando,
sí las penas del mar,
están a mi lado,
si tan solo cuento,
con el murmullo del lamento,
de un mar,
que está muerto.
J.F.C.
puedo nadar, y ahogarme,
sin saber,
que la costa es tan lejana,
como la esperanza,
de pensar,
que no volver,
a ver el amanecer,
puede ser,
lo peor,
después de amar,
sin ser amado,
de llorar,
sin ser consolado,
de mirar,
el vacío de la cama,
el vacío del alma,
de volverme atrás,
y no recordar, nada más,
que besos perdidos,
palabras escondidas,
mentiras peinadas,
risas calladas,
sólo al ver el amanecer,
solo en el cielo,
sólo quiero ver,
mi mente,
en la estrecha pendiente,
del amor eterno,
del amor sin miedo.
Las olas,
libres,
traen consigo,
el canto de la sirena,
el canto de la dueña,
de mis sueños,
sonando como,
el turbio sabor,
del amargo de los besos,
que la hija del mar,
dejo sobre ellos.
Que voy hacer,
sí ese canto,
rompe mis ideas,
borra mi talento,
espanta, lo único,
que me queda dentro,
que será de mí,
si sigo escuchando,
sí las penas del mar,
están a mi lado,
si tan solo cuento,
con el murmullo del lamento,
de un mar,
que está muerto.
J.F.C.
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