Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal
Octavo movimiento (A Calderón de la Barca, con calderón en los soles)
Después vinieron a representar
entre tablados nuevos,
tus monólogos…Vinieron ellos,
repitieron tu hipógrifo violento,
corriendo parejas con el viento,
con la muchacha llevando su caballo
al costado descampado de los yermos
parajes de la soledad.
Iteraron tu canto a la libertad del hombre
pues teniendo más entendederas
tenía menos movimiento.
Olvidaron preguntar por las trifulcas,
por la vana apariencia del poder
heredado,
olvidaron saber dónde tus pasos
reposarían al fin desde tus versos,
en el mármol impuesto por el oro,
y alargaron esas sílabas silentes
como calderones al sol de los arpegios
creciendo sin saber entre tus dones.
De mi libro inédito ALTAR DE DESCONCIERTOS
Derechos de autor protegidos por ley
IMAGEN: INGENIOGRAMA ENCICLOPÉDICO.