Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
ODA A ARGENTINA
------------------------------------------------------------------------------
Verde, grande, inmensa,
De prados verdes sin fin
Llana como un amigo
Vasta como la mesa
De la casa de una madre
Con hijos que da la vida
Que dan las fuerzas tremendas
De las tardes
De la carne
De las noches
Y de la sangre carmín.
Pedazo de un viejo mundo
Que pobló esas planas tierras
De los granizos y pastos
Que tal como en alta mar
Se contempla el agua grande
Con horizonte continuo
En línea llana y sin fin
Si bailas en esos campos
Tu vista ya no se posa
Por más que rote la prosa
En algún montículo ruin
Esparcidas, están sin embargo
Y siempre en son de huida
Con miedo y con premura
De las gentes
De las masas
De los autos
Las crestas de alguna altura
Solo cuando se acercan
A la lejana atadura
Al mundo en sus confines
Al fuego de las vertientes
Que está allá…por allá
En el lejano occidente
Donde hay barranco y bravura
Por allá por fin y valiente
La tierra se alza triunfante
Venciendo esa inmensidad
Con su escarpada cultura.
Canto también su hermosura
Vestida de mucho frío
Donde parece que nunca
Despierta algún estío
Mas sin embargo el calor
Lo brindan muchas sonrisas
Y la belleza helada
Jamás está de prisa
Ahí donde acaba el mundo
Y dónde impera el alerce
Y el tesón del que hace patria
A la intemperie soberbia
Su fría mano le tuerce
Y con ímpetu espartano
Construyó un pequeño cielo
Que el mismo cielo agradece.
Tierra de carne y de leche
De trigo, cebada y soya
Siempre hay caldo en la olla
Siempre hay verso rebelde
Siempre hay una sonriente
Cara cobriza y blanca
Ya sea en las ciudades
Cargadas de boulevares
De cafés y de confites
De piedra muy bien labrada
De clásicos, de solapas
De saludos y convites
Do el tiempo se echó a dormitar
En sueños de gracia apacible
En esas ciudades perfume
De piedra y sin mucho mal
En esas ciudades sin rifles
O bien la sonrisa brilla
Allá, a la orilla del cerro
Donde se juntan el celta
El del Lacio y el galo
Con el indio
Y con el perro.
Tierra de mate y bombachas
De tango rancio y lloroso
De liviana bohemia en corcheas
De mucho gentío en las gradas
De goles por toneladas
Y de alentar rumoroso.
Canto a mi buen vecino
Con corazón palpitante
Rojo como mi copihue
Que no trepida en la brega
Canto si estás en tu vereda
O si vienes a mi mar helado
Canto a tu trabajo honrado
Canto a tus logros fastuosos
En todo el espectro del alma
En tus esfuerzos briosos
En tus ansias y en tu calma
Canto con mucha razón
A ese bendito país
Que acá en mi corazón
Se ha ganado mil palmas.
&&&&&&
------------------------------------------------------------------------------
Verde, grande, inmensa,
De prados verdes sin fin
Llana como un amigo
Vasta como la mesa
De la casa de una madre
Con hijos que da la vida
Que dan las fuerzas tremendas
De las tardes
De la carne
De las noches
Y de la sangre carmín.
Pedazo de un viejo mundo
Que pobló esas planas tierras
De los granizos y pastos
Que tal como en alta mar
Se contempla el agua grande
Con horizonte continuo
En línea llana y sin fin
Si bailas en esos campos
Tu vista ya no se posa
Por más que rote la prosa
En algún montículo ruin
Esparcidas, están sin embargo
Y siempre en son de huida
Con miedo y con premura
De las gentes
De las masas
De los autos
Las crestas de alguna altura
Solo cuando se acercan
A la lejana atadura
Al mundo en sus confines
Al fuego de las vertientes
Que está allá…por allá
En el lejano occidente
Donde hay barranco y bravura
Por allá por fin y valiente
La tierra se alza triunfante
Venciendo esa inmensidad
Con su escarpada cultura.
Canto también su hermosura
Vestida de mucho frío
Donde parece que nunca
Despierta algún estío
Mas sin embargo el calor
Lo brindan muchas sonrisas
Y la belleza helada
Jamás está de prisa
Ahí donde acaba el mundo
Y dónde impera el alerce
Y el tesón del que hace patria
A la intemperie soberbia
Su fría mano le tuerce
Y con ímpetu espartano
Construyó un pequeño cielo
Que el mismo cielo agradece.
Tierra de carne y de leche
De trigo, cebada y soya
Siempre hay caldo en la olla
Siempre hay verso rebelde
Siempre hay una sonriente
Cara cobriza y blanca
Ya sea en las ciudades
Cargadas de boulevares
De cafés y de confites
De piedra muy bien labrada
De clásicos, de solapas
De saludos y convites
Do el tiempo se echó a dormitar
En sueños de gracia apacible
En esas ciudades perfume
De piedra y sin mucho mal
En esas ciudades sin rifles
O bien la sonrisa brilla
Allá, a la orilla del cerro
Donde se juntan el celta
El del Lacio y el galo
Con el indio
Y con el perro.
Tierra de mate y bombachas
De tango rancio y lloroso
De liviana bohemia en corcheas
De mucho gentío en las gradas
De goles por toneladas
Y de alentar rumoroso.
Canto a mi buen vecino
Con corazón palpitante
Rojo como mi copihue
Que no trepida en la brega
Canto si estás en tu vereda
O si vienes a mi mar helado
Canto a tu trabajo honrado
Canto a tus logros fastuosos
En todo el espectro del alma
En tus esfuerzos briosos
En tus ansias y en tu calma
Canto con mucha razón
A ese bendito país
Que acá en mi corazón
Se ha ganado mil palmas.
&&&&&&
Última edición: