Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Quién ha visto a un ángel muriendo?
¿Quién ha visto sus alas rotas?
Yo le he mirado de frente
y he tocado su rostro.
Le escuchado llorar en sus adentros.
Sus lamentos son frágiles como el viento.
Su gemir es un susurro
de violín al agitar sus cuerdas.
Cuando clama, es su voz tan recia
que abate el tiempo y traspasa las barreras.
Su dolor es tan profundo
que ni el cielo le alcanza.
¿Has visto llorar a un ángel?
Yo sí, le tuve en mi regazo y se tuvo que ir.
Hace ya tiempo no le veo,
hace ya tiempo que le vi partir.
Hoy solo el recuerdo
de sus lágrimas me quedan.
Talvez algún día le escuche reír.
¿Quién ha visto sus alas rotas?
Yo le he mirado de frente
y he tocado su rostro.
Le escuchado llorar en sus adentros.
Sus lamentos son frágiles como el viento.
Su gemir es un susurro
de violín al agitar sus cuerdas.
Cuando clama, es su voz tan recia
que abate el tiempo y traspasa las barreras.
Su dolor es tan profundo
que ni el cielo le alcanza.
¿Has visto llorar a un ángel?
Yo sí, le tuve en mi regazo y se tuvo que ir.
Hace ya tiempo no le veo,
hace ya tiempo que le vi partir.
Hoy solo el recuerdo
de sus lágrimas me quedan.
Talvez algún día le escuche reír.
Dedicado a una gran amiga poetisa
que deja en cada verso su huella
y en su dolor el mío al verla sufrir.
Te quiero linda damita.
Talvez algún día te escuche reir