El mundo de Walden
Poeta recién llegado
Llegados a este mundo desde el silencio,
en el albor de los días,
creamos el lenguaje.
Capricho de unos pocos, debió ser,
tan inusual creación en este universo.
Capricho para explicar un silencio.
Silencio y lenguaje,
amantes perfectos.
Las palabras acarician el alma,
o lo atraviesan.
Con ellas se hicieron declaraciones de amor,
y se firmaron declaraciones de guerra.
Sagrado lenguaje.
¡Facilitador de sueños
y de realidades!
Hoy declaro, sin embargo,
que has sido profanado y corrompido
por los que te creamos.
Hoy declaro, con rotundidad,
que eres infiel al silencio que te contiene.
Hoy me uno al gran Neruda en su orden:
¡A callarse!
Sabio y amante de palabras,
¡Fue su deber su mandato!
Nada más hay que decir.
Me callo.
en el albor de los días,
creamos el lenguaje.
Capricho de unos pocos, debió ser,
tan inusual creación en este universo.
Capricho para explicar un silencio.
Silencio y lenguaje,
amantes perfectos.
Las palabras acarician el alma,
o lo atraviesan.
Con ellas se hicieron declaraciones de amor,
y se firmaron declaraciones de guerra.
Sagrado lenguaje.
¡Facilitador de sueños
y de realidades!
Hoy declaro, sin embargo,
que has sido profanado y corrompido
por los que te creamos.
Hoy declaro, con rotundidad,
que eres infiel al silencio que te contiene.
Hoy me uno al gran Neruda en su orden:
¡A callarse!
Sabio y amante de palabras,
¡Fue su deber su mandato!
Nada más hay que decir.
Me callo.