areinosam
Poeta recién llegado
El silencio,
todo o nada,
querido o sin querer
con ganas o sin ellas,
nos amedranta,
nos deja el corazón en la garganta.
Hermosa su sinfonía,
escasa como la que más,
a nuestros oídos, mera, simple
para otros, paz.
Cada silencio es único,
cada ruido su final
el que lo respeta sabio,
el que lo interrumpe, a callar.
Los labios secos
sin ninguna palabra pronunciada,
los pensamientos son sus ecos,
su señor, la boca cerrada.
todo o nada,
querido o sin querer
con ganas o sin ellas,
nos amedranta,
nos deja el corazón en la garganta.
Hermosa su sinfonía,
escasa como la que más,
a nuestros oídos, mera, simple
para otros, paz.
Cada silencio es único,
cada ruido su final
el que lo respeta sabio,
el que lo interrumpe, a callar.
Los labios secos
sin ninguna palabra pronunciada,
los pensamientos son sus ecos,
su señor, la boca cerrada.