Nat Guttlein
さん
Que los sueños duelen y no están hechos de nubes,
que las mismas nubes no están hechas de caramelos
y es ese mismo caramelo el que no sabe a dulce.
Que los títulos en la pared pueden ser una ruina
y esa misma ruina ser la que se desprende sobre tus ojos día a día,
y que son estos mismos ojos los que solamente sirven para devorar palabras que no te llenan.
Que aquello que te llena, te arde
te duele y te golpea como el luchador que esta ganando por knockout en el canal que dejas siempre en la tele de tu pieza.
Que los paisajes pueden siempre esconder un bosque oscuro,
que los cuentos con final feliz son lo que buscas toda la vida
y que rezongas porque solo existen en tinta.
Que podes estar de pie y aún así, sentir como el suelo se desprende,
como las piedras te pesan en las muñecas y como la balanza te recuerda lo poco que siempre alcanzas.
Que vivís mirando hacia otro lado,
admirando al de al lado, para a fin de cuentas,
recordar que las balas siguen almacenadas en tu cabeza.
que las mismas nubes no están hechas de caramelos
y es ese mismo caramelo el que no sabe a dulce.
Que los títulos en la pared pueden ser una ruina
y esa misma ruina ser la que se desprende sobre tus ojos día a día,
y que son estos mismos ojos los que solamente sirven para devorar palabras que no te llenan.
Que aquello que te llena, te arde
te duele y te golpea como el luchador que esta ganando por knockout en el canal que dejas siempre en la tele de tu pieza.
Que los paisajes pueden siempre esconder un bosque oscuro,
que los cuentos con final feliz son lo que buscas toda la vida
y que rezongas porque solo existen en tinta.
Que podes estar de pie y aún así, sentir como el suelo se desprende,
como las piedras te pesan en las muñecas y como la balanza te recuerda lo poco que siempre alcanzas.
Que vivís mirando hacia otro lado,
admirando al de al lado, para a fin de cuentas,
recordar que las balas siguen almacenadas en tu cabeza.