Carlos Andres I.
Poeta recién llegado
Odio los dias ventosos
quizas por que en ellos se pierden
los mechones mas vanidosos
de la perfeccion obsesiva sin peineta
quizas por que en ellos tambien
se pierde el majestuoso cometa.
De mi alma sin reflejo
una dosis diaria de irrealidad
es mi embrujado espejo
camino solitariamente
encerrado en una burbuja de humo
mientras cada cabello inmovil
arrogantemente presumo.
Yo solamente quiero decapitar
estos malditos dias atroces
con el mismo filo despiadado
de sus soplidos feroces
yo solamente quiero
que sus suplicas anhelosas
carescan totalmente de voces
y sus lenguas hambrientas
no me provoquen ruines roces.
Quizas son caprichos marchitos
del soñolento universo
o la furia desatada del bostezo
de la madre naturaleza
sin almohadon de planetas
pero su gloria no reconquistara
pues flameticas caricias caracoletas
seran pisoteadas sobre las banquetas.
Nunca habran despeinadas estrellas
sin siderales coletas
ni mas dias ventosos que levanten
sus faldas coquetas
los holgados cabellos Rapunzel
de sus almas espaciales
tiran de flotantes carretas
no quiero violentos remolinos de besos
ni tampoco salvajes ciclones de celos
sino la armoniosa quietud
de calidos hielos.
quizas por que en ellos se pierden
los mechones mas vanidosos
de la perfeccion obsesiva sin peineta
quizas por que en ellos tambien
se pierde el majestuoso cometa.
De mi alma sin reflejo
una dosis diaria de irrealidad
es mi embrujado espejo
camino solitariamente
encerrado en una burbuja de humo
mientras cada cabello inmovil
arrogantemente presumo.
Yo solamente quiero decapitar
estos malditos dias atroces
con el mismo filo despiadado
de sus soplidos feroces
yo solamente quiero
que sus suplicas anhelosas
carescan totalmente de voces
y sus lenguas hambrientas
no me provoquen ruines roces.
Quizas son caprichos marchitos
del soñolento universo
o la furia desatada del bostezo
de la madre naturaleza
sin almohadon de planetas
pero su gloria no reconquistara
pues flameticas caricias caracoletas
seran pisoteadas sobre las banquetas.
Nunca habran despeinadas estrellas
sin siderales coletas
ni mas dias ventosos que levanten
sus faldas coquetas
los holgados cabellos Rapunzel
de sus almas espaciales
tiran de flotantes carretas
no quiero violentos remolinos de besos
ni tampoco salvajes ciclones de celos
sino la armoniosa quietud
de calidos hielos.
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