lesmo
Poeta veterano en el portal
¡Oh, chorro de apacible ventolera!
Oh, chorro de apacible ventolera
que sale de esa boca prodigiosa;
oh, flujo delicado en que reposa
la piel cuando de necios es ir fuera.
Oh, corriente caudal que refrigera
y cierra la fontana sudorosa
al loco que sin juicio acaso osa
ponerse en la solana sin visera.
Oh, aire de las máquinas más nobles,
remedo de las sombras de los robles,
del cierzo o de la fría tramontana.
Oh brisas, oh, perfecta compañía,
y más si es necesario en su porfía
buscar en el armario algo de lana.
Oh, chorro de apacible ventolera
que sale de esa boca prodigiosa;
oh, flujo delicado en que reposa
la piel cuando de necios es ir fuera.
Oh, corriente caudal que refrigera
y cierra la fontana sudorosa
al loco que sin juicio acaso osa
ponerse en la solana sin visera.
Oh, aire de las máquinas más nobles,
remedo de las sombras de los robles,
del cierzo o de la fría tramontana.
Oh brisas, oh, perfecta compañía,
y más si es necesario en su porfía
buscar en el armario algo de lana.
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