lesmo
Poeta veterano en el portal
¡Oh gran río!
¡Oh, gran río!, la tierra que horadaste
permanece marcada con la herida
de la espada que fuera tu subida
torrencial cuando así te despertaste.
Al paisaje en recuerdo le dejaste
un hermoso cañón en cada ida,
entre tanto regabas dando vida
a cambio de lo mucho que arrancaste.
Tu fiera se contuvo en el pantano,
con un gas explosivo en lo profundo,
transformada la ciénaga en metano.
De igual forma le ocurre si, rotundo,
el genio con que nace el ser humano
estalla por lo injusto de este mundo.
¡Oh, gran río!, la tierra que horadaste
permanece marcada con la herida
de la espada que fuera tu subida
torrencial cuando así te despertaste.
Al paisaje en recuerdo le dejaste
un hermoso cañón en cada ida,
entre tanto regabas dando vida
a cambio de lo mucho que arrancaste.
Tu fiera se contuvo en el pantano,
con un gas explosivo en lo profundo,
transformada la ciénaga en metano.
De igual forma le ocurre si, rotundo,
el genio con que nace el ser humano
estalla por lo injusto de este mundo.
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