Abrahám Emilio
Emilio.
¡Oh señor! apiádate del infortunio
duele la vida en hipocondría
reí tanto en mayo y sollozo en junio
espero la parusía, si a esto llamas vida.
Barriendo el piso me hallas
sino caminando solo por las calles
en tu palabra mi voz se calla
en mi oración te hallé, impide que me vaya.
Esta tierra podrida con hedor
no merece orar por Cristo redentor,
tu castigo por benevolente fue la cruz
¡apiádate!... danos tu cielo y tu luz.
¡Oh dios mío!... todo reina en el mal
soy insufrible por aquello
pues mi pecado es abismal
gracias Dios… por tu luz y tu cielo.
duele la vida en hipocondría
reí tanto en mayo y sollozo en junio
espero la parusía, si a esto llamas vida.
Barriendo el piso me hallas
sino caminando solo por las calles
en tu palabra mi voz se calla
en mi oración te hallé, impide que me vaya.
Esta tierra podrida con hedor
no merece orar por Cristo redentor,
tu castigo por benevolente fue la cruz
¡apiádate!... danos tu cielo y tu luz.
¡Oh dios mío!... todo reina en el mal
soy insufrible por aquello
pues mi pecado es abismal
gracias Dios… por tu luz y tu cielo.
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