Angelical TacituRna
Poeta recién llegado
La belleza de tus pupilas,
no miran el llanto
que mi corazón destila.
.
La indiferencia me somete
al gélido y desventurado
cautiverio. ¡Pierdo la razón!
.
Desterrado de tus luceros,
muero en el abandono.
¡Tu fuego se aleja!
.
Adolezco de ventura,
el prado seco y pajizo
amancilló el romance.
.
La piedad se niega
a calmar mi infortunio.
¡Pierdo tu soberanía!
.
Soy un altozano
que deambula vulnerable
por islotes inusitados.
.
Viajo con espinas
clavadas en el alma.
¡Sangro desgracia!
.
Vives plácida y ausente
ante mi sufrimiento.
¡Tu silencio es olvido!
.
¡Ay, Dios mío! Busco el sol
en la luminosidad de tus ojos.
¡Ellos, no me miran!
no miran el llanto
que mi corazón destila.
.
La indiferencia me somete
al gélido y desventurado
cautiverio. ¡Pierdo la razón!
.
Desterrado de tus luceros,
muero en el abandono.
¡Tu fuego se aleja!
.
Adolezco de ventura,
el prado seco y pajizo
amancilló el romance.
.
La piedad se niega
a calmar mi infortunio.
¡Pierdo tu soberanía!
.
Soy un altozano
que deambula vulnerable
por islotes inusitados.
.
Viajo con espinas
clavadas en el alma.
¡Sangro desgracia!
.
Vives plácida y ausente
ante mi sufrimiento.
¡Tu silencio es olvido!
.
¡Ay, Dios mío! Busco el sol
en la luminosidad de tus ojos.
¡Ellos, no me miran!