El regreso de Alfonsina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ojos de barro
Mírala como el que mira
por primera vez, sin rastro,
sin paisajes de aspereza
que enturbian las blancas manos.
Una vez tú fuiste niño
y otros ojos te miraron
¿los recuerdas?, ¿qué pasó?
¿Esos ojos no eran claros?
Limpia los tuyos de ciénaga,
¡malditos ojos de barro!,
Si vas a mirarla así,
no la mires, que haces daño.
Última edición: