susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los ojos del gato no mienten
cuando sus pupilas miran
como hojas de puñal sin filo
mordiendo la espesa bruma
que atenaza el cuello hinchado
y cuentan lo que se esconde en esas horas sin alma
que pesan como relámpagos de brisa gris y pesada
Los ojos del gato asombran
cuando cuentan que el reproche
nutrido por los silencios
se escarcha enroscado, hiriente
como invierno que se ampara sin permiso
en heladas flores, vida breve, noches de luz estanca
frío en manos temblorosas, tiempo de duda rancia
Los ojos del gato predicen
porque su luz ilumina el principio de la siega
en un fondo de lago inerte
con implacable cartel que anuncia
la llegada del derribo
en el área limitada de la extrañeza extraña
el espacio de lo absurdo, el filo de la guadaña
cuando sus pupilas miran
como hojas de puñal sin filo
mordiendo la espesa bruma
que atenaza el cuello hinchado
y cuentan lo que se esconde en esas horas sin alma
que pesan como relámpagos de brisa gris y pesada
Los ojos del gato asombran
cuando cuentan que el reproche
nutrido por los silencios
se escarcha enroscado, hiriente
como invierno que se ampara sin permiso
en heladas flores, vida breve, noches de luz estanca
frío en manos temblorosas, tiempo de duda rancia
Los ojos del gato predicen
porque su luz ilumina el principio de la siega
en un fondo de lago inerte
con implacable cartel que anuncia
la llegada del derribo
en el área limitada de la extrañeza extraña
el espacio de lo absurdo, el filo de la guadaña