Ojos de un niño

Feliundo

Poeta recién llegado
Cuando extraño lo humano, lo sensiblemente humano, me refugio en un niño.

Cuando extraño lo profundamente humano me detengo a contemplar a un niño dormido.
Entonces, me reencuentro con la esperanza.

Hay algo que me resulta deliciosamente humano en esas pequeñas sonrisas. Y si es una sonrisa desbordada
por cachetes maquillados de chocolate, agradezco estar ante la más tierna belleza.

Cuando añoro lo humano, lo posiblemente humano, se me hace tristeza un niño descalzo y con hambre. Entonces, manoteo la ilusión... frágil ilusión.

Y cuando extraño lo sencillamente humano, busco en cualquier plaza algún niño con la pelota o trepado al árbol. Eso me hizo muy feliz. Aún, hoy.

Pero hay ocasiones en que lo humano se me hace insoportablemente humano, miserablemente humano.
Y es en esas ocasiones donde un niño violentado me provoca vacilación.

Entonces, cuando anhelo lo humano, lo invisiblemente humano, busco amparo en sus ojos.
En los ojos de un niño.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba