mistenig
Poeta recién llegado
No te olvides de arrancarme las cicatrices,
Quemarme la piel hasta el hueso,
Detente cuando quieras sacarme las uñas,
Que sea despacio y doloroso.
Clávame el puñal en el fondo del corazón,
Y abre en dos las entrañas que me habitan,
No ruegues a Dios por mi nombre,
Mírame como grito a los astros piedad.
Y solo en ese momento cuando tú tormento ya no cese,
Cuando mis palabras huecas sean a tus oídos,
mis ruegos salgan silenciosos,
y la carne putrefacta aún carcoma mi cuerpo.
Veras mi rostro rejuvenecido,
Mis esperanzas a flor de piel,
Te darás cuenta de lo que te has perdido,
Soy yo con quien soñaste una vez.
Quemarme la piel hasta el hueso,
Detente cuando quieras sacarme las uñas,
Que sea despacio y doloroso.
Clávame el puñal en el fondo del corazón,
Y abre en dos las entrañas que me habitan,
No ruegues a Dios por mi nombre,
Mírame como grito a los astros piedad.
Y solo en ese momento cuando tú tormento ya no cese,
Cuando mis palabras huecas sean a tus oídos,
mis ruegos salgan silenciosos,
y la carne putrefacta aún carcoma mi cuerpo.
Veras mi rostro rejuvenecido,
Mis esperanzas a flor de piel,
Te darás cuenta de lo que te has perdido,
Soy yo con quien soñaste una vez.
Última edición: