Leon Otsenre
Poeta recién llegado
Ojos finos,
tu verso,
grandes como muñeca.
Tu voz,
como cantas
en las montanas,
quisiera escuchar
como cantas
en las mañanas.
A la hora del café,
a la toalla amarrados,
pan tostado
y cepillo de dientes
en la mano.
Un beso mañanero,
cortito, muy tierno.
Tu pelo, libre
como el viento
haciendo turismo interno.
Yo conduzco,
en automático
para ir romántico.
La sonrisa,
espontánea y ruidosa
a veces me espanta
y a veces me encanta.
Y tu esencia
de niña coqueta
me llena de sonrisas
azucaradas.
Y es bonito pensar
en mañana
comer contigo en la Luna
fresas chocolateadas
tu verso,
grandes como muñeca.
Tu voz,
como cantas
en las montanas,
quisiera escuchar
como cantas
en las mañanas.
A la hora del café,
a la toalla amarrados,
pan tostado
y cepillo de dientes
en la mano.
Un beso mañanero,
cortito, muy tierno.
Tu pelo, libre
como el viento
haciendo turismo interno.
Yo conduzco,
en automático
para ir romántico.
La sonrisa,
espontánea y ruidosa
a veces me espanta
y a veces me encanta.
Y tu esencia
de niña coqueta
me llena de sonrisas
azucaradas.
Y es bonito pensar
en mañana
comer contigo en la Luna
fresas chocolateadas