licprof
Poeta fiel al portal
mi brazo y mano derecha en tu cintura
mi mano izquierda en tu mano
mis ojos en los tuyos
mi boca en la tuya
picos, mimos, muchos mimos, decìas
con un simple masaje
puedo conquistarte para siempre
pues gozàs màs con masajes
que haciendo el amor
o son cosas bien diferentes:
goces distintos
què es un orgasmo?
afuera llueve
adentro llueve
llueve en mi corazòn
verlaine mediante
lo cual no impide no nos impide incursionar, explorar
toda clase de juegos encantadoramente perversos, sadomasoquistas incluso
al borde del abismo
en el lìmite
contàs la anècdota de tu ex que cataba y olìa el màs burdo de los vinos
delante de todo el restaurante
que lo miraba asombrado
ante tanta hermosa mediocridad
reìas a carcajadas cada vez que contabas esa anècdota
la del novio que se pide el vino màs barato y berreta
y lo prueba como si fuera el màs fino
ante la sorpresa de todos los comensales
que lo miran como si estuviera totalmente pirado, pirucho
què aparato, decìas
pero ahora soy yo el aparato
otro aparato màs
en tu listado de ex
por entonces, casualmente
me presentaba como tu futuro ex novio, bromeando
y reìamos a carcajadas
pero era un mero plagio de un tìtulo de dalmiro
obviamente
me preguntaste por telèfono si yo me habìa llevado (acaso sin cuenta darme) alguno de tus casettes de tango
mientras me contabas entre làgrimas el suicidio de tu prima màs amada
fuimos a una clase de tango a la vuelta de tu casa, en la biblioteca, pero decidiste (sin consultarme nada)
que no nos quedarìamos porque el calor era imbancable allì (era verdad: hacìa un calor de cagarse, no habìa ni ventiladores
de piso ni de techo, nada, y era pleno verano)
habìa una parrilla a la vuelta de tu casa pero decidiste que irìamos a otra a 20 cuadras que caminamos en medio de la noche desierta para descubrir que no habìa ni habrìa mesas hasta muy tarde asì que volvimos caminando las mismas 20 cuadras nocturnas mientras procuràbamos no ser choreados por chorros de monte castro o villa del parque, en el lìmite, cerca de all boys
acà trabajo, te dije, mientras señalaba una puerta, al pasar
era tambièn verdad: me bastaba caminar 10 cuadras aprox. para gozar de tu alta belleza
tus altos ojos esbeltos y siempre sonrientes para mì
cada tanto sollozabas desconsoladamente o te dolìan los pies
mientras se freìan las papafritas y se hacìan las milanesas
me hubiera gustado que me vieras de traje y corbata.
estoy seguro que hubieras caido rendida ante mi elegancia extrema
pero ello lamentablemente no fue posible
una noche te quise llevar a un telo pero desististe a ùltimo momento ante la puerta:
no te gustaba el lugar, preferìas que nos ahorràramos unos mangos para hacer el amor en tu habitaciòn, como siempre
otra tarde quise comprarte unas botas de cuero pero dijiste que era innecesario
insistìas en que fuèramos a medias en los gastos
pero despuès de pronto me pasabas factura
quizàs pensabas que solo iba a tu casa para coger y morfar
en lo cual estabas absolutamente equivocada, te lo aseguro
me recriminaste no haber aceptado ciertas determinadas entrevistas, reportajes radiales y televisivos, aunque siempre
ad honorem, por supuesto trabajo no remunerado, en negro, igual que en la universidad pùblica)
tendrìamos que haber ido a bailar a la viruta o cualquier otro lugar rasposo en lugar de estar siempre encerrados en tu casa haciendo el amor o
mirando televisiòn (bendita, entre otros programas, conducido por beto casella y edith ermida, alias la chiru)
mientras masticaba empanadas de carne y pollo, una atràs de la otra, sin parar
(de ahì mi sapàn inclasificable y falsamente alcohòlica)
oh piano! tu sonido bellìsimo me vuelve completamente loco de dicha y felicidad
adiòs hermosa
volveremos a vernos en el infierno o donde sea, donde gustes, donde
hermosamente prefieras
entre otras cosas, me recriminabas no haberte ido a buscar en remise a ezeiza
luego de un viaje a italia por negocios
el estudio jurìdico te expoliaba como si fueras una naranja o media naranja (no mecànica)
a cambio de un sueldo o salario que no vacilabas de etiquetar como francamente miserable
solìa esperarte en la esquina mientras me tomaba un helado y leìa el diario (clarìn y la naciòn por lo general)
y te veìa llegar por la ventana, lo primero que veìa eran tu sonrisa y tus ojazos hermosos como 2 faroles
extrañamente nunca te dediquè un poema
y ahora que paso a escribir esta encantadora porquerìa
ya es demasiado tarde
siempre es demasiado tarde
cuando somos jòvenes no sabemos nada
y cuando ya lo sabemos adiòs juventud divino tesoro
no importa
en el cielo seguiremos haciendo el amor
tal como lo hacìamos las tardes de fin de semana
en tu lecho cubierto de rosas
tenìas la costumbre de dejar tu ropa interior
debajo de la almohada (vocablo de origen àrabe)
despuès me mirabas a los ojos
ahora es demasiado tarde para làgrimas y sonrisas
y grandes ratas correteaban pro los cables de luz o de telèfono
en busca de incautas vìctimas
èramos càndidos como palomas
y cautos como serpientes
tomados de la mano caminamos por las calles del barrio de villa del parque
los domingos por la tarde
la reina ha muerto viva la reina!
nos conocimos bailando una noche pero extrañamente
cuando empezamos a salir
nunca màs bailamos nada
excepto en tu casa
completamente desnudos
habiendo tomado el recaudo siempre
de bajar las persianas
pues era un quinto piso
y se deben evitar siempre exhibicionismos culposos:
pueden haber menores en las inmediaciones
hay que tener cuidado
andarse con sumo cuidado
para no activar la norma penal
de pronto llueve copiosa, densamente
mientras hacemos el amor
es de noche
y el cielo està tapizado de estrellas
que son otros tantos ojos
la vìa làctea
extraño el hueco que dejabas
al levantarte de la cama
mi mano izquierda en tu mano
mis ojos en los tuyos
mi boca en la tuya
picos, mimos, muchos mimos, decìas
con un simple masaje
puedo conquistarte para siempre
pues gozàs màs con masajes
que haciendo el amor
o son cosas bien diferentes:
goces distintos
què es un orgasmo?
afuera llueve
adentro llueve
llueve en mi corazòn
verlaine mediante
lo cual no impide no nos impide incursionar, explorar
toda clase de juegos encantadoramente perversos, sadomasoquistas incluso
al borde del abismo
en el lìmite
contàs la anècdota de tu ex que cataba y olìa el màs burdo de los vinos
delante de todo el restaurante
que lo miraba asombrado
ante tanta hermosa mediocridad
reìas a carcajadas cada vez que contabas esa anècdota
la del novio que se pide el vino màs barato y berreta
y lo prueba como si fuera el màs fino
ante la sorpresa de todos los comensales
que lo miran como si estuviera totalmente pirado, pirucho
què aparato, decìas
pero ahora soy yo el aparato
otro aparato màs
en tu listado de ex
por entonces, casualmente
me presentaba como tu futuro ex novio, bromeando
y reìamos a carcajadas
pero era un mero plagio de un tìtulo de dalmiro
obviamente
me preguntaste por telèfono si yo me habìa llevado (acaso sin cuenta darme) alguno de tus casettes de tango
mientras me contabas entre làgrimas el suicidio de tu prima màs amada
fuimos a una clase de tango a la vuelta de tu casa, en la biblioteca, pero decidiste (sin consultarme nada)
que no nos quedarìamos porque el calor era imbancable allì (era verdad: hacìa un calor de cagarse, no habìa ni ventiladores
de piso ni de techo, nada, y era pleno verano)
habìa una parrilla a la vuelta de tu casa pero decidiste que irìamos a otra a 20 cuadras que caminamos en medio de la noche desierta para descubrir que no habìa ni habrìa mesas hasta muy tarde asì que volvimos caminando las mismas 20 cuadras nocturnas mientras procuràbamos no ser choreados por chorros de monte castro o villa del parque, en el lìmite, cerca de all boys
acà trabajo, te dije, mientras señalaba una puerta, al pasar
era tambièn verdad: me bastaba caminar 10 cuadras aprox. para gozar de tu alta belleza
tus altos ojos esbeltos y siempre sonrientes para mì
cada tanto sollozabas desconsoladamente o te dolìan los pies
mientras se freìan las papafritas y se hacìan las milanesas
me hubiera gustado que me vieras de traje y corbata.
estoy seguro que hubieras caido rendida ante mi elegancia extrema
pero ello lamentablemente no fue posible
una noche te quise llevar a un telo pero desististe a ùltimo momento ante la puerta:
no te gustaba el lugar, preferìas que nos ahorràramos unos mangos para hacer el amor en tu habitaciòn, como siempre
otra tarde quise comprarte unas botas de cuero pero dijiste que era innecesario
insistìas en que fuèramos a medias en los gastos
pero despuès de pronto me pasabas factura
quizàs pensabas que solo iba a tu casa para coger y morfar
en lo cual estabas absolutamente equivocada, te lo aseguro
me recriminaste no haber aceptado ciertas determinadas entrevistas, reportajes radiales y televisivos, aunque siempre
ad honorem, por supuesto trabajo no remunerado, en negro, igual que en la universidad pùblica)
tendrìamos que haber ido a bailar a la viruta o cualquier otro lugar rasposo en lugar de estar siempre encerrados en tu casa haciendo el amor o
mirando televisiòn (bendita, entre otros programas, conducido por beto casella y edith ermida, alias la chiru)
mientras masticaba empanadas de carne y pollo, una atràs de la otra, sin parar
(de ahì mi sapàn inclasificable y falsamente alcohòlica)
oh piano! tu sonido bellìsimo me vuelve completamente loco de dicha y felicidad
adiòs hermosa
volveremos a vernos en el infierno o donde sea, donde gustes, donde
hermosamente prefieras
entre otras cosas, me recriminabas no haberte ido a buscar en remise a ezeiza
luego de un viaje a italia por negocios
el estudio jurìdico te expoliaba como si fueras una naranja o media naranja (no mecànica)
a cambio de un sueldo o salario que no vacilabas de etiquetar como francamente miserable
solìa esperarte en la esquina mientras me tomaba un helado y leìa el diario (clarìn y la naciòn por lo general)
y te veìa llegar por la ventana, lo primero que veìa eran tu sonrisa y tus ojazos hermosos como 2 faroles
extrañamente nunca te dediquè un poema
y ahora que paso a escribir esta encantadora porquerìa
ya es demasiado tarde
siempre es demasiado tarde
cuando somos jòvenes no sabemos nada
y cuando ya lo sabemos adiòs juventud divino tesoro
no importa
en el cielo seguiremos haciendo el amor
tal como lo hacìamos las tardes de fin de semana
en tu lecho cubierto de rosas
tenìas la costumbre de dejar tu ropa interior
debajo de la almohada (vocablo de origen àrabe)
despuès me mirabas a los ojos
ahora es demasiado tarde para làgrimas y sonrisas
y grandes ratas correteaban pro los cables de luz o de telèfono
en busca de incautas vìctimas
èramos càndidos como palomas
y cautos como serpientes
tomados de la mano caminamos por las calles del barrio de villa del parque
los domingos por la tarde
la reina ha muerto viva la reina!
nos conocimos bailando una noche pero extrañamente
cuando empezamos a salir
nunca màs bailamos nada
excepto en tu casa
completamente desnudos
habiendo tomado el recaudo siempre
de bajar las persianas
pues era un quinto piso
y se deben evitar siempre exhibicionismos culposos:
pueden haber menores en las inmediaciones
hay que tener cuidado
andarse con sumo cuidado
para no activar la norma penal
de pronto llueve copiosa, densamente
mientras hacemos el amor
es de noche
y el cielo està tapizado de estrellas
que son otros tantos ojos
la vìa làctea
extraño el hueco que dejabas
al levantarte de la cama
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