Esas cálidas madrugadas, en las que despertaban juntas, y podían apreciar el melodioso sonido de la naturaleza.
Esas sonrisas que se quedaron atrapadas en aquellas pantallas, y aunque no se podían escuchar, sabían que eran sonrisas de felicidad.
Al llegar la oscuridad de la noche en su habitación veía algo brillar en su mente, se apoderaban de ella sus recuerdos, las noches se hacían largas, entonces tomaba su teléfono y eh hay esos < ojos verdes> que más a bajo de ellos lo adornaban una hermosa sonrisa, la hacían sentir que todo iba estar bien aunque, a su lado se estuviera desmoronando el mundo.
En medio de la oscuridad que la rodeaba solo podía pensar en esos < ojos verdes> que eran los dueños de una intensa y penetrante mirada, que siempre veía a lo alto mirando hacia adelante y sin miedo a equivocarse.
Mientras su mirada siempre estaba perdida en la distancia, buscando algo inalcanzable.
Las noches en las qué subía a la azotea, a apreciar el resplandor tan calido de esa luna de plata y al mirar cada estrella y sin poderlo evitar tenerla presente en cada una de ellas.
<< Tenía la certeza de que ella también las observaba>>
Como olvidar recuerdos que nunca existieron, como extrañar un abrazo si nunca se tocaron.
Nostalgia es lo que queda en ella esperando que su teléfono suene por las noches como era ya costumbre , vacío es el que deja ya no escuchar su aterciopelada voz que susurraba en sus oídos y le decía < te quiero>>.
By danna Peñaloza Varela
Esas sonrisas que se quedaron atrapadas en aquellas pantallas, y aunque no se podían escuchar, sabían que eran sonrisas de felicidad.
Al llegar la oscuridad de la noche en su habitación veía algo brillar en su mente, se apoderaban de ella sus recuerdos, las noches se hacían largas, entonces tomaba su teléfono y eh hay esos < ojos verdes> que más a bajo de ellos lo adornaban una hermosa sonrisa, la hacían sentir que todo iba estar bien aunque, a su lado se estuviera desmoronando el mundo.
En medio de la oscuridad que la rodeaba solo podía pensar en esos < ojos verdes> que eran los dueños de una intensa y penetrante mirada, que siempre veía a lo alto mirando hacia adelante y sin miedo a equivocarse.
Mientras su mirada siempre estaba perdida en la distancia, buscando algo inalcanzable.
Las noches en las qué subía a la azotea, a apreciar el resplandor tan calido de esa luna de plata y al mirar cada estrella y sin poderlo evitar tenerla presente en cada una de ellas.
<< Tenía la certeza de que ella también las observaba>>
Como olvidar recuerdos que nunca existieron, como extrañar un abrazo si nunca se tocaron.
Nostalgia es lo que queda en ella esperando que su teléfono suene por las noches como era ya costumbre , vacío es el que deja ya no escuchar su aterciopelada voz que susurraba en sus oídos y le decía < te quiero>>.
By danna Peñaloza Varela