Aguijoneado por la necesidad de continuar
un corazón ensangrentado muestra toda su desnudez
clamando auxilio,
quisiera estar borracho todo el tiempo
estar dormido en el silencio
no hablar, ni ver, ni sentir,
porque no tengo la voluntad para seguir este camino solitario
que alguna vez recorríamos los dos;
quisiera despertarme de este sueño
o al menos no sentirme vivo
no es fácil mantenerme en pie
con una sonrisa dibujada
cuando en el alma se enquistan a diario
un millón de lágrimas;
sólo el que pierde lo que más se aprecia
logra entender que el luto es eterno
igual que la pena de esta ausencia.
No sé para qué vuelvo a abrir mis ojos,
ni para que seguir un día más
la vida ha sido mi mejor maestra
te da y te quita, te tienta a pecar
y todo lo que das te lo devuelve
en olas de dolor que no cesan de golpearte
hasta dejarte tendido;
siempre pensé que hacía lo correcto
y que el tiempo alcanzaría
para darnos la felicidad que creíamos merecer
por ser el uno para el otro;
no vale la pena esfuerzo alguno
todos estamos condenados
alguien más tiene el control de mi destino,
de mis sueños rotos,
cómo puede ser cada día tan distinto
y terminar igual
se clonan y se repiten
y me dejan una interrogante en cada pensamiento
buscando respuestas en una cama vacía.
Estaba convencido de mi papel en el mundo
ser tan sólo uno Peón del Ajedrez
moviéndose furtivo en la ciudad
sin hablar, ni responder a nadie
nunca pensé que alguien me pudiera mirar,
y creerme fuerte para soportar este peso
de dar y quitarme lo único que he amado
verlo arrebatado de mis manos
y dejarme sólo un recuerdo a cambio
preguntas que nadie puede responder
nombres que se van olvidando
porque ya se han resignado
aceptando su destino
la monotonía de la soledad.
Aves de Trueno surcan el cielo
presagiando la llegada de la inevitable muerte
yo doy vueltas en la habitación
hasta caer mareado sobre el frío piso
retorciéndome en mi ansiedad
riéndome sin control;
he llegado a la frontera que separa
la lucidez de la locura
el infierno, de la realidad
y sin embargo estoy vivo
¿o sólo sobrevivo?
y me persiguen los demonios de mi mente
he envejecido en un mes más de un siglo de vida
estoy en lo más profundo de la desesperación,
gritando ayuda a los que pueden y no quieren escuchar
porque no fui digno de ella
ni como amante
ni como amigo.
Mis ojos apenas logran abrirse
para ver mis manos temblorosas,
ahora estoy sediento y fatigado
alienado por la rutina y el eco de una voz
que me repite su nombre;
no se puede recordar sin sentir tristeza
y yo a cada instante la recuerdo
no puedo continuar con esta carga
que me doblega hasta romper mi voluntad;
sé que es sólo una ilusión
pero no tengo adónde ir
hay un vacío que crece lentamente
quiero escapar, pero soy tan cobarde
que prefiero estos instantes de tristeza
que perder su recuerdos
y no sé que es lo mejor
si inyectarme veneno
o buscar el consuelo
la resignación
en aquellos que apenas me reconocen
porque sólo soy una sombra fantasmal
de esas que vagan por los rincones ya olvidados
buscando una razón para seguir sin ella...
un corazón ensangrentado muestra toda su desnudez
clamando auxilio,
quisiera estar borracho todo el tiempo
estar dormido en el silencio
no hablar, ni ver, ni sentir,
porque no tengo la voluntad para seguir este camino solitario
que alguna vez recorríamos los dos;
quisiera despertarme de este sueño
o al menos no sentirme vivo
no es fácil mantenerme en pie
con una sonrisa dibujada
cuando en el alma se enquistan a diario
un millón de lágrimas;
sólo el que pierde lo que más se aprecia
logra entender que el luto es eterno
igual que la pena de esta ausencia.
No sé para qué vuelvo a abrir mis ojos,
ni para que seguir un día más
la vida ha sido mi mejor maestra
te da y te quita, te tienta a pecar
y todo lo que das te lo devuelve
en olas de dolor que no cesan de golpearte
hasta dejarte tendido;
siempre pensé que hacía lo correcto
y que el tiempo alcanzaría
para darnos la felicidad que creíamos merecer
por ser el uno para el otro;
no vale la pena esfuerzo alguno
todos estamos condenados
alguien más tiene el control de mi destino,
de mis sueños rotos,
cómo puede ser cada día tan distinto
y terminar igual
se clonan y se repiten
y me dejan una interrogante en cada pensamiento
buscando respuestas en una cama vacía.
Estaba convencido de mi papel en el mundo
ser tan sólo uno Peón del Ajedrez
moviéndose furtivo en la ciudad
sin hablar, ni responder a nadie
nunca pensé que alguien me pudiera mirar,
y creerme fuerte para soportar este peso
de dar y quitarme lo único que he amado
verlo arrebatado de mis manos
y dejarme sólo un recuerdo a cambio
preguntas que nadie puede responder
nombres que se van olvidando
porque ya se han resignado
aceptando su destino
la monotonía de la soledad.
Aves de Trueno surcan el cielo
presagiando la llegada de la inevitable muerte
yo doy vueltas en la habitación
hasta caer mareado sobre el frío piso
retorciéndome en mi ansiedad
riéndome sin control;
he llegado a la frontera que separa
la lucidez de la locura
el infierno, de la realidad
y sin embargo estoy vivo
¿o sólo sobrevivo?
y me persiguen los demonios de mi mente
he envejecido en un mes más de un siglo de vida
estoy en lo más profundo de la desesperación,
gritando ayuda a los que pueden y no quieren escuchar
porque no fui digno de ella
ni como amante
ni como amigo.
Mis ojos apenas logran abrirse
para ver mis manos temblorosas,
ahora estoy sediento y fatigado
alienado por la rutina y el eco de una voz
que me repite su nombre;
no se puede recordar sin sentir tristeza
y yo a cada instante la recuerdo
no puedo continuar con esta carga
que me doblega hasta romper mi voluntad;
sé que es sólo una ilusión
pero no tengo adónde ir
hay un vacío que crece lentamente
quiero escapar, pero soy tan cobarde
que prefiero estos instantes de tristeza
que perder su recuerdos
y no sé que es lo mejor
si inyectarme veneno
o buscar el consuelo
la resignación
en aquellos que apenas me reconocen
porque sólo soy una sombra fantasmal
de esas que vagan por los rincones ya olvidados
buscando una razón para seguir sin ella...