cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Amigo mío… Robé de tu casa.
Si. Robé de tu casa las sonrisas,
el abrazo y la melaza
dejando todo hecho trizas.
Me declaro culpable
de mirar en su dirección.
De tropezar con la ocasión
de ser un caballero amable.
En su rostro se notaba
una ausencia resentida.
Y de pronto, la vi convertida
en la musa que todo me daba.
Amigo… lo siento en lo profundo
pero ella come de mi plato
y me tiene cual jabato
apartándome del mundo.
Fueron muchas farras lejos de su lecho
y ella resintió el olvido.
Por eso ahora solo te pido:
¡Olvídala! Arráncala de tu pecho.
Si. Robé de tu casa las sonrisas,
el abrazo y la melaza
dejando todo hecho trizas.
Me declaro culpable
de mirar en su dirección.
De tropezar con la ocasión
de ser un caballero amable.
En su rostro se notaba
una ausencia resentida.
Y de pronto, la vi convertida
en la musa que todo me daba.
Amigo… lo siento en lo profundo
pero ella come de mi plato
y me tiene cual jabato
apartándome del mundo.
Fueron muchas farras lejos de su lecho
y ella resintió el olvido.
Por eso ahora solo te pido:
¡Olvídala! Arráncala de tu pecho.
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