Milagros D
Poeta recién llegado
En la soledad de la noche
que muere en rincones perdidos
aún cuando duelan los recuerdos
no me juzgues.
En algún punto del camino
se enfriaron mis entrañas
y corriendo pasos
fui perdiendo vestigios.
Me derrumbé en tus brazos
como la piedra que cae
y en terreno mórbido
se desploma;
y me deje ir en el calor de tus pupilas
absorbiendo la humedad de tu simpleza
respirando el hedor de tus caricias.
Hoy en la distancia,
escucho tu vos quejumbrosa
gritar mi nombre al vacío,
donde tiempo y espacio colapsan.
Allí ,
se extravían nuestras almas,
en el estallido de los matices
de la sangre que fluye
y se hace río.
Río que se confunde
en el mar de los olvidos
y al final
muere
Allí,
en los acantilados,
en el sonar de las olas
.se hace añicos.