Darkshade
Poeta adicto al portal
Buscar tu presencia
entre las perdidas horas de la distancia
se ha vuelto absurdo.
Buscar tu al revés ceño fruncido
en la borra excesiva del café,
posándose en la colilla del cigarro, es necedad.
Buscar tu iracundo rostro
entre la paja perdida del bosque
sentido ninguno profesa.
Buscar alguna alegoría
en el tiempo o el cielo
veda cualquier esperanza.
El secreto que, holgadamente, se guarda
desde mi ventana hasta el teléfono,
en este mismo instante -quizá-
alojarse podría en tus sueños:
pedazos de nada caída.
Podría yo, entonces,
comenzar a tejer la nostalgia del rayo de sol,
arrancarle de tajo un suspiro a la luna,
o bien pedirle a la brisa que, por mí,
acaricie cinco minutos tu faz.
¡Pero no soy aire, ni sol, ni luna;
ni estas letras son piel!
Así que toca vivir
desde el recuerdo inmoral
que cada día, más,
se va acercando al olvido.