edwinpaul
Poeta fiel al portal
No muere nunca el olvido,
porque lo refrescan los jardines verdes;
donde la semilla yace bajo la tierra fértil
y sobre sus aires, cardos afilados
que por siglos sus lamentos son vigilias,
y le hacen daño.
¿Dónde quedó la dulzura de su nombre?
Donde el deseo ya no existe,
en un territorio falso, sin amor,
serafines pavorosos.
En mi pecho de espada
reposa las voluntades y su gracia,
huidizo y lleno de tormentas
sonríe la hipocresía,
allí donde el olvido busca su huerta,
reemplazó su vida, con ora vida.
Muy lejos, allá en la gran feria;
duermen sus bellos ojos,
junto al olvido.