mar29
Poeta recién llegado
Despojada de ironías sobre una alfombra verde
viendo el índigo inalcanzable, cubriéndome
en una tarde apacible, de murmullo cantando
al vaivén de la brisa, las hojas danzando
horizontal y tiesa floto entre puros aromas
que desprende la tierra, impregnándome.
Desnuda de rencores sobre pepitas de oro
oyendo el sonar de las olas, seduciéndome
en un verano cálido, de agua refrescando
sobre la arena mojada, caracoles asomando
liviana y constante camino la costa blanda
que borra las huellas del andar abrumado.
Desposeída del miedo, sobre un tapiz blanco
sintiendo el vibrar de los crujientes ronquidos
y sorteando sumideros con sed inagotable
sobre el hielo transparente, el sol reflejando
firme y confiada escalo frágiles morenas
que coronan la majestuosa cima, reinando.
Sincera, amistosa e impávida me pierdo
los ojos cerrando, menguando el aliento
silencio exterior que me entrega a mis ideas
durmiendo mi sangre, me encuentro soñando.
viendo el índigo inalcanzable, cubriéndome
en una tarde apacible, de murmullo cantando
al vaivén de la brisa, las hojas danzando
horizontal y tiesa floto entre puros aromas
que desprende la tierra, impregnándome.
Desnuda de rencores sobre pepitas de oro
oyendo el sonar de las olas, seduciéndome
en un verano cálido, de agua refrescando
sobre la arena mojada, caracoles asomando
liviana y constante camino la costa blanda
que borra las huellas del andar abrumado.
Desposeída del miedo, sobre un tapiz blanco
sintiendo el vibrar de los crujientes ronquidos
y sorteando sumideros con sed inagotable
sobre el hielo transparente, el sol reflejando
firme y confiada escalo frágiles morenas
que coronan la majestuosa cima, reinando.
Sincera, amistosa e impávida me pierdo
los ojos cerrando, menguando el aliento
silencio exterior que me entrega a mis ideas
durmiendo mi sangre, me encuentro soñando.