Déjame escuchar tu voz en el silencio,
payaso de ópera que inundas mis oídos,
de profunda melancolía y dolor;
de pura tristeza y martirio.
Déja que tus lágrimas arropen mis sentimientos
no vaciles en gritar tu desazón.
Canta que la muerte te está mirando
y espera bajar el telón.
Éntona tu última estrofa,
llena tu garganta de rebeldía;
que la vida es hoy
y mañana agonía.
La canción de la vida está por acabar,
el ardor del final corre por tus venas.
Desesperado búscas una salida
pero la función ya se termina.
Intentas agregar inútiles versos
al pobre poema de tu existencia.
No encuentras la inspiración
para prolongar tu decadencia.
Despacito el telón va cayendo,
la tela negra baja omnipotente,
tu mirada sucumbe ante ella,
tu corazón se detiene junto con tu mente.
Ya no hay más que decir,
ni canción para entonar.
La función se acabó,
el payaso,ya no canta mas.
payaso de ópera que inundas mis oídos,
de profunda melancolía y dolor;
de pura tristeza y martirio.
Déja que tus lágrimas arropen mis sentimientos
no vaciles en gritar tu desazón.
Canta que la muerte te está mirando
y espera bajar el telón.
Éntona tu última estrofa,
llena tu garganta de rebeldía;
que la vida es hoy
y mañana agonía.
La canción de la vida está por acabar,
el ardor del final corre por tus venas.
Desesperado búscas una salida
pero la función ya se termina.
Intentas agregar inútiles versos
al pobre poema de tu existencia.
No encuentras la inspiración
para prolongar tu decadencia.
Despacito el telón va cayendo,
la tela negra baja omnipotente,
tu mirada sucumbe ante ella,
tu corazón se detiene junto con tu mente.
Ya no hay más que decir,
ni canción para entonar.
La función se acabó,
el payaso,ya no canta mas.