En la oquedad misteriosa de ese corazón
hay una razón poderosa
y esa es su sangre tibia,
sus palpitaciones...
Sus palpitaciones,
y su respiración
como si esta le susurrara al oído.
Y no le importa nada más porque
perdió la razón y se desplaza
como víbora contorneándose por el barro.
Quiere llegar hasta allá por esa sagre tibia
que en cada palpito, le grita su nombre
le enloquece y le ahueca aún más,
el corazón.
hay una razón poderosa
y esa es su sangre tibia,
sus palpitaciones...
Sus palpitaciones,
y su respiración
como si esta le susurrara al oído.
Y no le importa nada más porque
perdió la razón y se desplaza
como víbora contorneándose por el barro.
Quiere llegar hasta allá por esa sagre tibia
que en cada palpito, le grita su nombre
le enloquece y le ahueca aún más,
el corazón.
Última edición: