ORACIÓN POR FULGENCIO CIBERTRAKER
Cuida de tu Fulgencio y su clavícula
fracturada de un golpe en varios tramos,
con lo a gusto que estaba en las espinas
de las zarzas sintiendo su arañazo.
La anestesia, Dios mío, que le sirva
para dormir tranquilo en tu regazo,
inspira Tú a un buen anestesista
y al traumatologo también sus manos.
Que sin dolor despierte, no lo aflija,
sobre un colchón en una cama blando,
con guapas enfermeras que a su vista
solacen sus pupilas, von cuidados.
Que tenga precaución en esta vida
corriendo por el campo y no en asfalto,
que puestos a caerse, las espinas
mejores son que un suelo adoquinado.
Que a su madre, la gran doña Avelina,
no la someta a tantos sobresaltos,
a ver, Señor, si pronto la acaricia
sin mostrarle en su piel esparadrapos.
Salva González Moles
22/1/026.
Cuida de tu Fulgencio y su clavícula
fracturada de un golpe en varios tramos,
con lo a gusto que estaba en las espinas
de las zarzas sintiendo su arañazo.
La anestesia, Dios mío, que le sirva
para dormir tranquilo en tu regazo,
inspira Tú a un buen anestesista
y al traumatologo también sus manos.
Que sin dolor despierte, no lo aflija,
sobre un colchón en una cama blando,
con guapas enfermeras que a su vista
solacen sus pupilas, von cuidados.
Que tenga precaución en esta vida
corriendo por el campo y no en asfalto,
que puestos a caerse, las espinas
mejores son que un suelo adoquinado.
Que a su madre, la gran doña Avelina,
no la someta a tantos sobresaltos,
a ver, Señor, si pronto la acaricia
sin mostrarle en su piel esparadrapos.
Salva González Moles
22/1/026.
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