Fredmore
Romano Manfre More
Viajando al pasado milenario
consulté a Apolo en su santuario.
Quería saber si es posible la felicidad
que yo voy buscando con intensidad.
“En ti y en tu entorno está el camino”
sentenció su oráculo divino.
Así aprendí:
a observar de los cielos sus paisajes,
a oír del mar sus fuertes oleajes,
a escuchar de los pájaros los cantos,
a contemplar de los prados los mantos,
a admirar la variedad de colores
de las plantas, los bosques y las flores.
Así descubrí:
que soy músico, poeta y pintor,
pues todo lo admiro a mi alrededor;
y que yo soy feliz a mi manera
cuando se visten de primavera
los montes, los valles y las praderas.
consulté a Apolo en su santuario.
Quería saber si es posible la felicidad
que yo voy buscando con intensidad.
“En ti y en tu entorno está el camino”
sentenció su oráculo divino.
Así aprendí:
a observar de los cielos sus paisajes,
a oír del mar sus fuertes oleajes,
a escuchar de los pájaros los cantos,
a contemplar de los prados los mantos,
a admirar la variedad de colores
de las plantas, los bosques y las flores.
Así descubrí:
que soy músico, poeta y pintor,
pues todo lo admiro a mi alrededor;
y que yo soy feliz a mi manera
cuando se visten de primavera
los montes, los valles y las praderas.