José Galeote Matas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fue una noche de orgasmo sideral.
Al principio, imperaba la impotencia;
¡Vive Dios! parecía que a la esencia
le cambiaron la arena por la cal.
Fue un combate anhelado, principal,
abordado con fe, mas sin la ciencia
que rinde a la otra parte a la ascendencia
de un coloso de indómito arsenal.
Mas, de pronto, se abrieron las murallas,
el dormido arïete despertó,
y en la ansiada morada, penetró.
Cayeron, uno, dos, y tres, ¡qué agallas!
Esa homérica noche, refulgente,
suscribió que mi escudo…es potente.
El escudo imponente
cautivador de mi Real Madrid,
soberano de Europa, y adalid.
(jajajajajajajaja)
José Galeote Matas (España)