Regina Bosque
Poeta recién llegado
Baile de disfraces y de máscaras,
pechos que florecen, bocas que llaman.
Hombres apuestos en el balcón,
bellas mujeres con la copa alborotada.
Antifaces coloridos, perfumes arrinconados
en la piel desnuda. Amantes y bandidos.
Todos cantan, todos beben, todos aman.
La juventud desbordada se sirve los licores
del placer rojo en intenso anochecer.
Jirones de tela desgarrada por las uñas
se extravían en voluptuosa sensción:
Sangran las flores vírgenes y se llenan
de risas los cascabeles profanados.
Fiesta blanca que se desvió en canción
pícara: Uno, dos, tres: ¡Beso, beso!
Todos para uno, y uno para todos.
pechos que florecen, bocas que llaman.
Hombres apuestos en el balcón,
bellas mujeres con la copa alborotada.
Antifaces coloridos, perfumes arrinconados
en la piel desnuda. Amantes y bandidos.
Todos cantan, todos beben, todos aman.
La juventud desbordada se sirve los licores
del placer rojo en intenso anochecer.
Jirones de tela desgarrada por las uñas
se extravían en voluptuosa sensción:
Sangran las flores vírgenes y se llenan
de risas los cascabeles profanados.
Fiesta blanca que se desvió en canción
pícara: Uno, dos, tres: ¡Beso, beso!
Todos para uno, y uno para todos.
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