hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tomé cuatro estrellas,
un cometa azul
y de la Luna un trozo,
por su esplendor.
Construí mi barca,
la llamé Bonita...
un rayo de sol usé de motor.
Partí hacia Oriente,
Oriente el lejano;
allí donde, dicen,
se refugió el amor...
Quizás sea cierto,
ya que es el mismo sitio
en donde nace, cada día,
el Sol.
No temo perderme pues,
como la brújula tiende hacia el Norte,
yo tiendo hacia ti, amor.
LLegaré con la noche,
a la hora mágica
en que las estrellas nacen de la mar.